Psicología aplicada a la ficción: Comprensión de las sociedades por el modelo de Hofstede

10b83026975edf3c21edc64637e86f59El Modelo de las Cinco Dimensiones de Hofstede puede utilizarse para muchas cosas en la escritura: cimentar la esencia de una sociedad ficticia, caracterizar personajes según la cultura a la que pertenecen, comprender y reflejar la conducta de culturas ajenas, diferenciar la forma de vida de dos culturas distintas… Como todo escritor sabe, la información es poder. Veamos cómo podemos transformar esa información en poder.

Allá cerca del año 2000, un buen psicólogo social, profesor de antropología, ingeniero mecánico y escritor holandés (sí, todo junto) llamado Gerard Hendrik Hofstede (Hofstede para nosotros) desarrolló un modelo, basado en cinco dimensiones, que sirve para catalogar sociedades y culturas. Mostró que hay agrupamientos culturales a nivel regional y nacional que afectan al comportamiento de las sociedades y organizaciones, y que son muy persistentes en el tiempo. Pero antes de ver este modelo, necesitamos algo de base. Os prometo que es muy breve.

En primer lugar, la máxima de la psicología social: La conducta es el resultado de los factores individuales y de la situación. La psicología social estudia la influencia de la situación. Esta influencia es tan grande que una persona puede cambiar drásticamente su comportamiento de una situación a otra (Esto como escritores viene bien recordarlo).

En segundo lugar, el error fundamental de atribución: Es una tendencia, cuando intentamos explicar la conducta que vemos en otras personas, a dar más importancia a las actitudes o motivos personales internos, dando poco peso a motivos externos, tales como el rol social, o la situación. Es decir, tendemos a pensar “Lo hizo porque quiso, porque es así” más que “Lo hizo porque la situación lo requería, se vio obligado, era lo que había que hacer” (Esto como escritores también os viene bien). Con nuestra propia conducta no cometemos este error, porque sabemos distinguir cuánto es culpa de nuestra disposición interna y cuánto es culpa de la situación.

Y en tercer y último lugar, lo que es endogrupo y exogrupo. Endogrupo es el grupo al que uno pertenece, y exogrupo todos los grupos a los que no pertenecemos. Esta era fácil, no os quejéis.

Sin más preámbulos, paso a definir cada una de las dimensiones del modelo, que son las siguientes:

  1. Individualismo-Colectivismo

individualismoCreo que la imagen se explica sola. 

Esta dimensión refleja el grado de gregarismo y la relación entre el individuo y el grupo en las distintas culturas, además de la independencia emocional de grupos, organizaciones y otros colectivos

Individualismo: Es el polo que representa a culturas en las que los vínculos entre los individuos son laxos, y se espera que cada cual cuide solo de sí mismo y de su familia.

Los intereses individuales priman sobre los colectivos. Valores positivos: Placer, éxito, competición, libertad, autonomía, intercambio equitativo.

Las personas individualistas cometen el error fundamental de atribución, piensan que las conductas están motivadas por actitudes personales, y prácticamente niegan que la situación tenga influencia alguna. Suelen tener comunicación y contacto con muchas personas y grupos, pero este contacto es superficial y débil. También cambian menos su conducta, es decir, cuando están con las personas de su endogrupo se comportan de forma parecida a cuando están con personas del exogrupo. La comunicación suele ser directa y explícita (esto se refleja en el lenguaje de la cultura individualista, que será más preciso y eficiente). Hay un contacto físico más bajo, por lo general, y se enfatiza y ensalza la independencia y el logro individual.

Los individualistas tienen una concepción de sí mismos que es autónoma, son una entidad independiente de los demás: Yo soy yo, no soy parte de X. La autoestima de los individualistas tampoco está vinculada a la evaluación de su grupo, es decir, le afecta menos pertenecer a un grupo mal evaluado por el resto, y lo que aumenta su autoestima no es pertenecer a un grupo bien evaluado, sino merecer pertenecer a ese grupo, habérselo ganado. Los individualistas se perciben a sí mismos en base a atributos internos, estables y abstractos (por ejemplo, soy habilidoso), y por tanto explican su propia conducta como consecuencia de rasgos personales internos.

El éxito, para los individualistas, se atribuye causas internas estables (capacidad, habilidad), mientras que los malos resultados son por causas externas inestables (la situación, la mala suerte). Esto se llama sesgo de egocentrismo. Es la razón de que se recompense el éxito con elogios. Los individualistas advierten en contra de los estereotipos y prefieren no juzgar a las personas por sus antecedentes y afiliaciones, aunque también prejuzgan y suelen hacerlo por los atributos personales, como el atractivo físico.

Las culturas individualistas favorecen la pertenencia del individuo a más endogrupos, y un menor apego a cada uno, lo que se traduce en una menor conformidad (El individuo estará dispuesto a hacer menos sacrificios para permanecer en el grupo), menos confianza en la identificación con el grupo y menos diferenciación entre la relación con endogrupos y con exogrupos.

Colectivismo: Es el polo opuesto al individualismo, que representa a culturas en las que las personas desde que nacen se integran en endogrupos fuertes y cohesivos, que a lo largo de su vida les dan protección a cambio de una lealtad incondicional.

Los intereses colectivos priman sobre los individuales. Valores positivos: Seguridad, obediencia, sentido del deber, armonía entre los grupos, jerarquía, relaciones personalizadas.

Las personas colectivistas no cometen el error fundamental de atribución, conciben la conducta como algo guiado en función de las normas sociales. Hay una comunicación y contacto intensivo y más profundo, que se da a menos personas, es decir, se crean fuertes vínculos pero con personas selectas. La conducta cambia mucho dependiendo de si la persona está ante miembros del endogrupo o del exogrupo. La comunicación es indirecta y contextualizada, más uso de claves paralingüísticas (esto también se refleja en el leguaje). Hay un contacto físico más cercano, y se pone gran énfasis en la pertenencia al grupo y en la cooperación.

Los colectivistas tienen una concepción de sí mismos ligada a las categorías o a los grupos sociales. Se definen en términos de pertenencia a unos grupos u otros, y por tanto la autoestima está fuertemente vinculada a la percepción que tienen las personas de los grupos a los que pertenece. Se perciben a sí mismos en función de la situación en la que estén, es decir, tienen el yo estudiante, el yo de fiesta, el yo en pareja, el yo ante la autoridad… Su conducta está guiada contextualmente, y se explica a partir de roles y deberes (qué se supone que hace un estudiante, un novio, una empresaria, etc, o cuál es mi deber en esta situación); las personas son más sensibles al contexto social.

El éxito, para los colectivistas, se atribuye a causas externas (una situación propicia, el momento era favorable) y los fracasos a causas internas. Esto se llama sesgo de modestia. Por eso no se producen los elogios ante el éxito, sino que se anima a la superación personal ante el fracaso. Los colectivistas prejuzgan rápido a las personas por los grupos a los que pertenecen (pues la evaluación de uno mismo está vinculada a las relaciones sociales).

Las culturas colectivistas favorecen la pertenencia a pocos endogrupos y un mayor compromiso del individuo con el grupo al que pertenece, penalizándose la falta de conformidad (está mejor visto hacer lo que hacen los demás, aunque eso implique hacer sacrificios) y fomentándose la armonía y la cohesión. La fuerte identificación y vinculación del individuo con el endogrupo contrasta con la actitud opuesta que mantiene hacia los exogrupos. Se produce una gran rivalidad entre grupos.

La dimensión Individualismo-Colectivismo es una de las más importantes, si no la que más, pues engloba tal cantidad de conductas que prácticamente definen el modelo de comportamiento en la cultura. El modelo ideal de persona individualista sería alguien de éxito, hecho a sí mismo e independiente, capaz de superar la adversidad, alguien único e inimitable tan libre que no se achanta ante nada, y que está dispuesto a hacer sacrificios para conseguir su objetivo. Sin embargo, el modelo ideal de persona colectivista sería alguien cercano, modesto, capaz de mantener unido al grupo, cuya lealtad y capacidad de adaptarse a la situación sea el ejemplo a seguir por los demás, que protege a su grupo del resto y es tan parte de su endogrupo que no se sabe dónde acaba uno y empieza el otro, dispuesto a sacrificar todo lo que sea necesario a nivel individual para conseguir lo mejor para el grupo.

  1. Masculinidad-Feminidad

Esta dimensión se refiere a la distribución de los papeles emocionales entre los géneros, y mide el nivel de importancia que una cultura da a los valores estereotípicamente masculinos y a los valores estereotípicamente femeninos. Las culturas con alta masculinidad suelen presentar diferencias más marcadas entre los géneros y suelen ser más competitivas y ambiciosas. Las culturas con alta feminidad presentan menos diferencias entre géneros y conceden gran importancia al desarrollo de las relaciones.

Este es un poco más complejo, más que nada por el desfase temporal que trae consigo. La alta masculinidad sería, en resumen, una sociedad en la que los géneros estarían fuertemente diferenciados, y por tanto estaría mal visto que un hombre tuviese valores estereotípicamente femeninos y viceversa, además de ser una sociedad competitiva e intransigente. Por el contrario, la alta feminidad sería una sociedad en la que hubiera escasa diferencia entre géneros, por lo que no estaría mal visto que un hombre tuviese valores estereotípicamente femeninos y viceversa, además de ser una sociedad cooperante y tolerante.

Además, distingue entre los valores mejor valorados en cada cultura: En las culturas masculinas los valores deseables serían los estereotípicamente masculinos, como la asertividad, la ambición, el poder y el materialismo. En las culturas femeninas, sin embargo, se ensalzarían otros valores como la importancia de las relaciones humanas.

En mi opinión lo de “masculinidad-feminidad” podría cambiarse de nombre por algo menos confuso, pero las quejas al señor Hofstede.

  1. Evitación de la incertidumbre

Esta dimensión mide el grado en que los miembros de una cultura sienten ansiedad ante situaciones ambiguas o ante lo desconocido. En sociedades con alta evitación de la incertidumbre se busca la seguridad mediante la aplicación de un gran número de normas que regulen el comportamiento de forma estricta. Las culturas con baja evitación de la incertidumbre son mucho más permisivas en este aspecto.

Por ende, las culturas con alta evitación de la incertidumbre tendrán una regla para cada situación específica, algunas incluso muy extrañas (como por ejemplo, que no se pueda cruzar a cierto país llevando un pato en la cabeza… Y esta ley existe de verdad). Por lo que parece, son culturas más burocratizadas, en las que cada uno cumple con unas reglas preestablecidas. Los roles son más rígidos, y lo importante es seguir el manual. Vamos, que es el hogar natal de los escritores de mapa.

Las culturas con baja evitación son más laxas en ese sentido. Las normas y leyes no restringen la acción, solo delimitan lo que es aceptable y lo que no (que suelen ser cosas como herir a los demás, y ese tipo de leyes que toda sociedad coherente necesita). Mientras no haga daño a los demás, cada uno que haga lo que quiera. En el trabajo y en los roles, solo la esencia está preestablecida. Es decir, es como los escritores de brújula: saben adónde tienen que llegar, pero cómo lo hagan solo es cosa suya.

what_to_do_slimcaseTambién es útil para saber que donde hay baja evitación de la incertidumbre este libro va a vender bien poco. ¡Podéis aplicar todo esto al marketing!

  1. Distancia jerárquica

jerarquia

Esta dimensión mide el abismo que separa a los estratos de la jerarquía que existe en la cultura. Las culturas con alta distancia jerárquica favorecen una mayor diferenciación entre los miembros del grupo según su estatus, y utilizan rangos individuales fijos (edad relativa, antigüedad, sexo, cosas estables y no controlables por el propio individuo) como criterios para determinar la posición de cada uno en la jerarquía. Es decir, favorecen el status quo y el inmovilismo estamental. Un ejemplo claro de alta distancia jerárquica es el feudalismo.

En cambio, las culturas con baja distancia jerárquica son bastante más igualitarias y se basan en criterios más relacionados con la función que cada miembro tiene que desempeñar (nivel educativo, rendimiento o capacidad). Se dice que hay movilidad entre los estratos jerárquicos. Un grupo de trabajo igualitario sería un buen ejemplo: El líder es decidido por su mayor capacidad, y puede ser sustituido por alguien que cumpla su función mejor, además las diferencias entre liderar o no son muy pequeñas porque todos tienen el mismo volumen de trabajo.

  1. Orientación temporal

Mide la importancia que se da en una cultura a la planificación de la vida a largo plazo en contraste con las preocupaciones inmediatas. Las culturas con orientación temporal a corto plazo suelen ser aquellas cuya población tenga una esperanza de vida relativamente corta, y tienen filosofías de vida más hedonistas, centradas en la recompensa o el castigo inmediato. Por el contrario, las de orientación temporal a largo plazo sacrifican la recompensa inmediata por una recompensa aún mayor a largo plazo.fantasy_city_3-t2En un mundo donde cada milisegundo cuenta, el corto plazo reina por doquier…

Esas son las cinco dimensiones originales de Hofstede, pero yo os voy a añadir dos más.

6. Indulgencia-Restricción

En mi defensa diré que acabo de enterarme de esta ahora mismo. Hofstede la añadió en 2010, y hay poca literatura sobre ella. Mide los intentos de la sociedad de tomar el control de sus deseos e impulsos. Una sociedad indulgente se dejaría llevar en gran medida por sus impulsos y deseos, mientras que una sociedad restrictiva frenaría y regularía esos impulsos. Tampoco añade mucho, pero es información, y la información es poder.

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7. Distancia interpersonal

Personal_Spaces_in_Proxemics.svg_Nunca está mal recordarlo. 

Y esta porque la he encontrado y me parece que puede ser útil. Esta dimensión distingue entre culturas de alto y bajo contacto. En las primeras, las personas interactúan a poca distancia y se tocan con frecuencia, ocurriendo lo contrario en las de bajo contacto. Una posible causa de las culturas de alto contacto ha sido la escasez de recursos socioeconómicos, que hace que se acostumbren a la proximidad y a compartir espacios, es decir, a ser gregarios. El desarrollo económico conlleva a una mayor regulación escrita de la interacción y el espacio interpersonal (hay más reglas de control verbal, de limpieza, de distancia física, cómo interactuar…). Hay diferencias en el comportamiento público, por ejemplo, en las culturas de alto contacto se pregunta para llegar a un lugar, mientras que en las de bajo contacto se utiliza el plano del lugar. En las de alto contacto está bien visto establecer relaciones y depender de los demás, mientras que las de bajo contacto son más independientes.

speech.distanceInvalidando la imagen anterior. Maldita sea. 

Ya veis que es un poco una expansión de la dimensión Individualista-Colectivista, pero oye, es un poco de información extra y eso jamás ha matado a nadie (excepto a los lectores. En la ficción hay que controlar la cantidad de información que se da).

¿Qué podemos extraer de este modelo, y cómo podemos aplicarlo a la ficción?

life-in-a-matrix-7-cross-culturalAquí podéis ya atisbar la cantidad de conflictos que pueden producir las diferencias culturales.

Como buen escritor, tienes que saber siempre lo que hay detrás de tu historia, incluso cosas que tu lector quizás nunca llegue a descubrir. ¿Cuál es la motivación de este personaje? ¿Qué ha pasado a espaldas de la narración? Son algunos de los ejemplos clásicos. Saber cómo funciona la sociedad alrededor de los personajes, cómo es el ambiente en que se mueven y del que provienen, aunque el lector no lo tenga escrito, es algo que añade mucho realismo y coherencia. Esto se amplía hasta límites estratosféricos cuando la cultura o sociedad es inventada (vivan la fantasía y la ciencia ficción), pues definir las cinco dimensiones te ayudará mucho a saber cómo se comportan, y en qué se diferencia de la cultura de nuestros personajes (y la diferencia intercultural es un gran conflicto a explotar). También nos definen los ideales y valores que la rigen, o la forma genérica de comportarse de los que pertenecen a ella.

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Conocer cómo eran otras culturas nos permite representarlas mejor en el papel, de forma coherente. Quizás no puedas saber cómo pensaban los romanos, pero sabiendo cómo era su sociedad puedes tener una idea de cómo era su comportamiento colectivo.

Sin embargo, todo esto debe quedar entre bambalinas. Estos detalles son los que dan vida a unas culturas o a otras, pero la posición exacta en los ejes es algo que solo debes conocer tú como escritor. El lector solo debería poder intuirlo, incluso descubrirlo (si posee esos conocimientos) a través del comportamiento de los personajes.

Recordad que este modelo de las cinco dimensiones puede utilizarse no solo para las culturas y sociedades, sino también para las organizaciones. ¿El grupo de música es individualista o colectivista, y cómo afecta esto a la ambición del guitarrista? ¿Este aquelarre de brujas es de alta evitación a la incertidumbre y por eso está lleno de reglas que nuestra protagonista no comprende? ¿El gremio de constructores será de alta o baja distancia jerárquica, tendrá nuestro pequeño aprendiz posibilidades de escalar a la cima?

Espero que esto os haya sido útil, y si es así, no dudéis en difundirlo, que cuesta muy poco. Estoy viendo que este tipo de contenido, mucho más avanzado que los típicos consejos de escritura, está teniendo bastante éxito, así que espero poder seguir ofreciéndolo a menudo. Comentad qué os ha parecido, y qué tipo de contenido creéis que falta en internet para que pueda ir creando más artículos únicos.

¡Que tengáis un buen verano!

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8 thoughts on “Psicología aplicada a la ficción: Comprensión de las sociedades por el modelo de Hofstede

  1. Bopeep 15 junio, 2015 / 10:02 pm

    Lo del éxito de los individualistas me ha recordaro al “he aprobado” y “me han suspendido”.

    Me ha parecido un artículo muy interesante, y la verdad es que no me lo había planteado. Para la historia que tengo pensada creo que, a raíz de la trama y los personajes, lo tenemos todo bastante ligado. Por ejemplo, sn haber pla nteado nada de esto, sé que es una sociedad con alta evitación de la incertidumbre y una enorme distancia jerárquica.

    ¡Muchas gracias por la aportación! 😀 Que menuda currada te has pegado…

    Le gusta a 1 persona

    • GuilleJiCan 16 junio, 2015 / 11:21 am

      ¡Gracias! La verdad es que me ha llevado dos días y un buen buceo en los apuntes, así que estoy bastante orgulloso. Me alegro de que te haya gustado y más aún de que te haya servido.

      Me gusta

  2. Beatriz 17 junio, 2015 / 6:29 pm

    ¡Genial! Es una herramienta tremendamente útil para todos los que nos dedicamos a crear mundos. Siempre me ha gustado salir de los patrones tecnológicos para desarrollar culturas distintas y entrar en el ámbito de la antropo-psicología, que finalmente es donde los “humanoides” nos movemos por naturaleza.

    Le gusta a 1 persona

    • GuilleJiCan 18 junio, 2015 / 3:22 pm

      Pues me alegro de ser exactamente lo que estabas buscando 🙂 La verdad es que no sé como está tan poco explotada la psicología social en este ámbito, porque la de cosas que se pueden aprender de ella…

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  3. aydimdagam 26 agosto, 2015 / 4:50 pm

    jeje, yo soy claramente individualista, en el marco general aquí desarrollado. no sé si estoy tan de acuerdo con el modelo ideal de cada tipo, porque generalizando tanto habrá muchos tipos dentro de cada uno. y bueno, creo que los colectivistas me caen mal :p

    lo de Masculinidad-Feminidad se supone que vamos de sociedades marcadamente masculinas (pasado) a sociedades marcadamente femeninas (futuro). nótese que aunque vivimos en el presente no es del todo cierto cierto, y si españa es presente, los países nórdicos son futuro y los de oriente medio pasado (está claro que en los primeros van a la feminidad y en los últimos siguen anclados en la masculinidad).

    estoy viendo una relación alta (colectividad-masculinidad-alta evitación de la incertidumbre-alta distancia jerárquica versus individualismo-feminidad-baja evitación de la incertidumbre-baja distancia jerárquica ^^). ya me darás tu opinión.

    por cierto, trasfondo a tener en cuenta en las historias. gracias :p

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    • GuilleJiCan 27 agosto, 2015 / 10:44 am

      Tanto los individualistas como los colectivistas tienen sus cosas, ninguno de los dos es perfecto, pero es normal que como individualista pienses que el colectivismo no te gusta.
      En verdad, lo que dices sería un poco distinto. La feminidad no correlacionaría con nada, ya que la masculinidad sigue imperando tanto en individualistas como colectivistas. Lo que tú planteas sería para ti el infierno más absoluto y una utopía.

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