Psicología aplicada a la ficción – Los trastornos del pensamiento

Estoy de exámenes. Y algo que hice en la anterior temporada de exámenes fue resumir algunos temas más densos y complicados en artículos que subir al blog. Como ahora mismo tengo poco tiempo, os pongo uno de esos temas, uno que seguro que os resulta curioso: Los trastornos del pensamiento.

Es posible que reduzca el ritmo de actualización a una vez por semana durante este mes. Lo siento por eso. Intentaré compensarlo con la lista de correo que estoy en proceso de crear. Dadme tiempo.

Y sin más dilación…

Trastornos del pensamiento

Trastornos del pensamiento
Mind Grind – Daarken

Las alteraciones del pensamiento son un tema espinoso.

Pensar es hacer planes, proyectar el futuro, planificar. Pensar es un conjunto de actividades de alto nivel, cuyo producto es una serie de conocimiento que se va albergando en la mente humana.

Los trastornos del pensamiento se dividen en dos categorías: Trastornos de la forma (o formales) y trastornos del contenido (o delirios).

Trastornos formales

El contenido del pensamiento es el correcto y normal para el sujeto. Sin embargo, la forma de expresarlo es anómala. Se trata de trastornos que suelen manifestarse como trastornos del lenguaje, y se estudian mediante el discurso del sujeto.

En ese estudio del discurso, habría que fijarse en dos cosas:

Síntomas positivos (o cosas que aparecen pero no deberían aparecer):

-Descarrilamiento: El descarrilamiento es unir ideas sin usar conectores. Por ejemplo, “me gustan las uvas odio el vino” en vez de “me gustan las uvas, pero odio el vino”

-Tangencialidad: Habla irrelevante. Que el sujeto se vaya por la tangente en vez de centrarse en lo importante.

-Pérdida de finalidad: No ser capaz de seguir una cadena de pensamiento hacia su conclusión.

-Incoherencia: O también llamado ensalada de palabras. Las palabras están al azar, sin orden.

-Falta de lógica: También llamado Alogicidad, es llegar a conclusiones que no siguen lógicamente las premisas anteriores. “La razón por la que el mundo se acaba es porque ese perro lo está mirando mal”.

-Neologismos: Inventar palabras. Porque inventar palabras es escachurruflástico.

Síntomas negativos (o cosas que No aparecen pero deberían aparecer):

-Bloqueo: Se interrumpe antes de haber acabado de expresar la idea.

-Pobreza: Transmite poca información, es habla vacía, repetitiva, estereotipada. Repite frases.

Estos síntomas, tanto positivos como negativos, empeoran con temas que son emocionalmente importantes o perturbadores para el sujeto.

Para explicar los trastornos formales del pensamiento hay dos teorías: La de redes semánticas, que dice que cuando se activa un núcleo semántico activa otros relacionados (en personas sin trastorno esta relación se inhibe y se hace inconsciente) y poco a poco esa relación se va solidificando, dando lugar a un discurso desorganizado; y la teoría de pragmática del lenguaje, que dice que esto está causado por un fallo en el uso pragmático del lenguaje, a su vez causado por una “Teoría de la mente” defectuosa.

Trastornos del contenido del pensamiento: Los delirios.

Los delirios, así a lo basto, son creencias falsas que un individuo mantiene con gran convicción, y que no son susceptibles de ser modificadas por la experiencia.

Así que los creyentes están delirando.

Pero siendo un poco más finos y claros (y correctos), un delirio es una creencia que es inmodificable, se sigue con convicción, no tiene apoyo cultural que la respalde (la religión se salva), se considera que esa creencia ES la realidad, puede coexistir con otras creencias realistas, y que cuando está inactiva (es decir, cuando no hay nada relacionado con el delirio) permite al individuo funcionar con normalidad (busca pruebas en la realidad y se corrige si está equivocado siempre que no sea algo relacionado con el delirio).

Los delirios pueden ser primarios (cuando surgen por sí solos o por algún proceso que aún no hemos descubierto) o secundarios (cuando surgen como explicación que da un individuo a sus percepciones extrañas, lo que significa que hay una disfunción detrás).

Pero bueno, lo importante de los delirios son los temas del delirio. ¿Qué tipo de delirios hay?

Delirio de ser controlado: El delirante siente que sus sentimientos, impulsos o pensamientos no son suyos sino impuestos. Alguien le controla, le roba las ideas o le mete pensamientos en su cabeza.

Delirios corporales: Partes del cuerpo que no funcionan (como brazos paralizados) siente que no son suyas (dice que son de otras personas, el miembro le es ajeno). En casos del miembro fantasma (sentir miembros largo tiempo amputados) puede producir el delirio de que ese brazo está infectado de parásitos que corretean por dentro. También pueden ser delirios sobre temas estéticos, aunque debo confesar que mis apuntes no aclaran a qué se refiere esto de delirio estético y no tengo ni idea de lo que significa, aunque creo que tiene algo que ver con la anorexia nerviosa.

Delirio de celos: La constante creencia de que la pareja le es infiel. Irónicamente, por lo que tengo entendido es muy habitual que estos pacientes sean infieles a sus parejas.

Delirio de grandeza: La creencia de que uno es importante, importantísimo. Puede ser mediante la creencia de que uno es un antiguo personaje famoso, de éxito, o mediante la creencia de que está destinado a la fama, al poder, etc.

Delirio de referencia: La creencia de que los demás tienen una mala idea del delirante, que están hablando todo el rato de él y que es el centro de atención. Si este delirio se rumia y entreteje mucho, puede dar lugar al delirio persecutorio.

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Delirio persecutorio: No solo hablan del delirante, conspiran contra el delirante. Hay enemigos por todas partes. Hacen complots siniestros a sus espaldas. Le persiguen.

Delirio de amor: También llamado Síndrome de Clerembault o Erotomanía, es la creencia de que una persona está locamente enamorada del delirante. Puede ser alguien que no le conoce, incluso un famoso. “Me quiere, solo que aún no se ha dado cuenta”.

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Como comentario, es preocupante lo mucho que se glorifica este delirio en internet. Buscad Erotomanía en google imágenes y veréis que no parece que sea algo malo.

Delirio de Capgras: Creencia de que las personas de su entorno están siendo sustituidas por otros aunque el aspecto físico siga siendo el mismo. Los están suplantando. Esto es un delirio secundario que viene provocado por un fallo en la familiaridad. Cuando vemos un estímulo (un objeto, persona, etc) hay un mecanismo que nos dice si ya hemos visto ese estímulo antes o no, y es la familiaridad. En este caso, el individuo puede ver que el estímulo (es decir, las personas de su entorno) son como tienen que ser, sin embargo hay algo extraño en ellas que no sabría decir qué es. Le falla la familiaridad y el delirio es la explicación de eso.

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La expresión habitual del delirio de Capgras es creer que tus conocidos han sido sustituidos poco a poco por desconocidos disfrazados, o extraterrestres.

Delirio de Frégoli: Justo el inverso al delirio de Capgras, creer que personas desconocidas son en verdad conocidos suyos que se han disfrazado. Ante nuevos estímulos, su familiaridad se dispara, y esa es la forma que tienen de explicarlo.

Estos son los tipos, muy distintos todos, pero el pensamiento delirante tiene unas características inmutables que comparten todos los tipos:

-Pensamiento dicotómico: Ver las cosas en términos mutuamente excluyentes, sin puntos intermedios. O es blanco o es negro, no hay grises. “No se puede fiar uno de nadie” (separación de yo y de los demás).

-Sobregeneralización: Un hecho específico se convierte en algo que pasa siempre, en vez de ser un hecho más entre muchos. Por ejemplo, cree que siempre le siguen porque una vez alguien camina detrás de él. O porque una vez ha sido amable con él, significa que esa persona le ama con locura.

-Atribución incorrecta: Los hechos (ya sean reales o no) tienen una causa que excluye explicaciones más lógicas, explicaciones que amenazan el delirio. Por ejemplo, cree que la gente está enfadada con él porque es rico.

-Saltar a las conclusiones: El delirante llega a conclusiones basándose en unos datos escasos e insuficientes. Como su amigo actúa de manera diferente a como solía, asume que es un impostor, un espía.

-Catastrofismo: Los acontecimientos negativos se ven como catástrofes inevitables. Esto hace que anticipe las cosas con ansiedad.

¿Cómo se explica el delirio?

La teoría actual (Modelo de los 2 factores de Coltheart) nos dice que el delirio es una explicación a una experiencia anómala. Los procesos de pensamiento de los delirantes son esencialmente idénticos que los de los de las personas normales. Es decir, todos tenemos una teoría sobre el mundo, sobre cómo son las cosas, que sirve para poner en orden nuestras experiencias. Como seguimos esa teoría, esperamos cosas, como que si soltamos un objeto en el aire, éste caiga al suelo.

Cuando una experiencia es anómala y novedosa, la discrepancia entre lo que ha ocurrido y lo que esperábamos pone a nuestro cerebro en un estado de búsqueda de explicaciones. Los datos posteriores consistentes con la explicación otorgan estatus a la misma, los que no concuerdan se desechan.

 

Se llama modelos de dos factores porque hay dos factores que explican el delirio: Un primer factor de desconexión y discrepancia entre algo que pasa en el mundo y el sistema de creencias del sujeto. El segundo factor es la convicción, la no duda, que sugiere un déficit en el sistema de evaluación de las creencias (función asociada al hemisferio derecho).

Así pues, algo le pasa al sujeto que trastoca su percepción del mundo. Cambia su teoría del mundo y desde ese momento no puede volver atrás porque no es capaz de evaluar su propia creencia.

Pero… Hay más alteraciones de pensamiento que no son delirios:

Ideas sobrevaloradas

Creencias emocionalmente cargadas que preocupan al individuo y dominan su personalidad, le absorben de manera intensa. Se mantienen de forma muy tenaz y son resistentes al tratamiento. Estas ideas pueden tener contenido político, social, religioso…

Se parecen a las convicciones cotidianas, la persona no las siente como una intrusión, al contrario que las ideas obsesivas o fóbicas, que se suelen reconocer como absurdas.

Se centran en un único tema que puede durar años. Un ejemplo serían las ideas de hipocondría. O por poner otro ejemplo, la creencia de que uno tiene una parte del cuerpo demasiado grande/pequeña/lo que sea.

Ideas obsesivas

También preocupan a la persona, pero el obsesivo suele reconocer lo absurdo de la creencia y a veces lucha contra ellas. Experimenta estas ideas como intrusiones en la conciencia y no como algo deseable. Son propias del trastorno obsesivo compulsivo. Un ejemplo, la idea obsesiva por la limpieza que solo se puede resolver con la compulsión de los rituales de lavado (lavarse las manos cinco veces con jabones distintos, por ejemplo).

En los delirios suelen darse ideas sobrevaloradas e ideas obsesivas, sin embargo, la presencia de ideas sobrevaloradas u obsesivas no implica la presencia de delirios.


Bueno, ya tenéis algo de documentación sobre los trastornos del pensamiento. Espero que os haya gustado mucho, a mí me parece un tema muy interesante para escribir, pero recordad investigar más y documentaros antes de escribir sobre estos temas.

¡Pasad una buena temporada de exámenes! O si no los tenéis, malditos seáis.

Nos vemos el lunes que viene, con más géneros fantásticos. ¡Chao!

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4 thoughts on “Psicología aplicada a la ficción – Los trastornos del pensamiento

  1. R. R. López 7 junio, 2016 / 9:54 am

    ¡JAjaja! Créeme que algún día las echarás de menos, aunque sea un poquito. Pero muy poco.

    Me dice el perro rosa que vive en mi frigorífico que “buena entrada”, pero que eso de los delirios no hay quien se lo crea…

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    • GuilleJiCan 7 junio, 2016 / 5:09 pm

      ¿Echar de menos el qué? ¿Exámenes? Ya, claro. En fin, dile a tu perro rosa frigorizado que tiene buen gusto 😉

      Le gusta a 2 personas

  2. Edson Adelmo Valoyes Rojas 8 junio, 2016 / 4:21 pm

    Me ha gustado mucho esta entrada, Guille… das en uno de mis temas favoritos en la creación de personajes. Los trastornos del pensamiento.

    Justamente en este momento me encuentro creando a uno de los personajes principales de mi historia y me debato entre el trastorno narcisista de la personalidad o el trastorno histriónico de la personalidad.

    Como bien dices, es necesario leer bastante y dotar de un trasfondo creíble al personaje, de manera que su comportamiento sea coherente con el pasado y con los diferentes eventos que de una u otra forma sean causales de estos trastornos.

    Te felicito y continua subiendo tan valiosa información. Y bendiciones en tu estudio.

    Le gusta a 1 persona

    • GuilleJiCan 8 junio, 2016 / 5:36 pm

      Gracias. Justo personalidad es lo que voy a suspender, pero eso ya da un poco igual.
      Al elegir entre narcisista e histriónico… ¿por qué no los dos? Muchos trastornos de personalidad tienen una alta comorbilidad con otros trastornos, así que no es imposible. Espero que te gusten estas entradas, échale un vistazo al resto de post de psicología aplicada a la ficción, ¡seguro que te gustan!

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