¿Cómo escribir una novela? – 2. Extra – Las escenas

Cómo escribir una novela lecturonauta 2.extra las escenas

Índice: ¿Cómo escribir una novela?

 

Antes de empezar con la historia, hay algo de lo que quiero hablar. Algo que no se suele tener mucho en cuenta y que cuando nos ponemos a escribir es fácil de infravalorar. Sobre todo las personas que escriben sin estructurar, ya que empiezan a contar donde les parece bien y terminan cuando pueden, pero incluso sabiendo que tienes que estructurar tu historia en escenas, pocas veces se tiene la concepción de qué es concretamente una escena, para qué sirve, y cuál es su transcurso natural.

Piénsalo. Pensamos poco en las escenas, pero son los ladrillos de una historia. Si tus ladrillos son endebles e irregulares, la historia quedará hecha una chufa.

¿Qué es una escena?

Las escenas son la mínima expresión de la narrativa. Las escenas son pequeñas historias en sí misma que contienen un evento o una serie de eventos que tienen una relación entre ellos, ya sea temporal (ocurren cerca en el tiempo), temática, o causal (son consecuencias de una misma acción). Al final cómo agrupes los eventos depende mucho de qué quieras contar en esa escena y cómo quieras contarlo.

Una escena es el mínimo denominador de una historia. Es el trozo más pequeño que puedes cortar sin que pierda sentido. Como tal, lo ideal es que una escena funcione por sí misma, como si fuera un relato.

Una escena es una historia, y como tal, tiene que tener una función narrativa. Estás contando algo, narrando un evento. Ese evento puede ser nimio, pero como toda historia, tiene que haber al menos un cambio, una diferencia desde el inicio de la escena hasta el final (a menos que la escena vaya de la ausencia de ese cambio). Las historias tratan de cambio y la escena no va a ser menos.

Una escena es una historia y una historia necesita como mínimo dos cosas: personaje y conflicto. Ese conflicto no tiene por qué ser un conflicto tradicional tal como lo conocemos, pero tiene que implicar cambio. Si una escena no produce cambio o en ella no se produce cambio, esa escena no aporta nada a la trama de la historia, porque las tramas avanzan según el cambio. Podrías eliminarla y no importaría, porque la trama no se vería afectada.

Si una escena no tiene cambio, ¿realmente es una escena? Por esto muchas supuestas escenas son solo trozos de narración explicativa (¡explicar cosas a quien lee no es generar un cambio en la trama!), y otras muchas escenas que parecen paja (porque el cambio no es tan evidente) son en realidad vitales.

Al final una buena regla es preguntarse: ¿Qué ha pasado en esta escena? ¿Qué ha cambiado para los personajes?

Y si ha pasado algo y ha cambiado algo, estás frente a una escena de verdad.

¿Para qué sirve una escena?

Las escenas, siendo el mínimo denominador de la narrativa, deben tener una función principal: Desarrollar la trama. Empujarla hacia delante a base de cambios. Si una escena no hace esto, realmente no funciona como escena. Todas las escenas deben introducir un cambio respecto a la escena anterior, porque si no, no estamos añadiendo nada a nivel de trama.

“¿Pero por qué solo hablas de trama? ¿Es que no hay más cosas como el tono, el desarrollo, EL WORBU!?”

A ver. Estamos escribiendo una historia. Y todo lo que no sea narrativo tiene que estar supeditado a la historia. El tono y la ambientación no son tono y ambientación en el vacío, son el tono y la ambientación de LA HISTORIA. Los personajes tienen que desarrollarse, pero son los personajes de LA HISTORIA. El worldbuilding relevante es el que surge alrededor de LA HISTORIA. Todo gira alrededor de la historia, por tanto la historia es lo primero.

Pero las escenas no solo sirven para una cosa. Una buena escena debe tener muchas funciones, cuantas más pueda cumplir a la vez sin degradarse por ello, mejor. Una buena escena podría establecer tono, desarrollar personaje y hacer worldbuilding MIENTRAS HACE AVANZAR LA TRAMA, todo a la vez. Y no se siente como si intentases mezclar demasiadas cosas diferentes, sino que todo se entrelaza de manera armónica cuando está bien hecho.

Por lo general yo considero que una escena como mínimo debe cumplir dos funciones: la de trama, y la que requieras tú para lo que sea, dependiendo de la escena concreta. Si necesitas explicar un concepto de worldbuilding porque será vital luego, puedes hacerlo, pero que eso no pise la trama.

Hay excepciones, por supuesto. En una historia de misterio, puede ser que descubrir una pieza de worldbuilding sea parte de la propia trama. En una historia estilo Coming of age, el desarrollo de personaje es la propia trama. ¡En una historia de terror, el tono puede ser más importante que la propia trama!

En resume, lo importante es que tus escenas tengan una función para la historia general. Si no tiene una o varias funciones, esas escenas son irrelevantes y podrías eliminarlas sin problema. Una escena tiene que estar contando algo y a la vez tiene que servir para algo a un nivel superior. Puede ser la escena de preparación de tus protagonistas. Puede ser un clímax. Puede ser una vuelta a la calma. Puede ser un preámbulo a lo que viene. Puede ser muchas cosas, pero tiene que ser algo con sentido, algo que tú quieres poner ahí de manera consciente.

¿Cuáles son las partes de una escena?

Una escena es, en esencia, una historia muy breve. Y como tal, debería tener las mismas partes que una historia: Planteamiento, nudo y desenlace. Es más, las mejores escenas son aquellas que funcionan como relatos independientes (recuerdo la escena en la que Shallan Davar pinta unas criaturas submarinas en Palabras Radiantes, de Sanderson, y lo bien que funcionaba esa escena) porque en esencia, son historias.

Sin embargo, hay una ventaja que las escenas tienen respecto a los relatos: El contexto. Una vez hemos avanzado lo suficiente, las escenas no tienen por qué presentar nada porque ya conocemos a los personajes y los conflictos. Y una vez que te saltas la necesidad de una presentación, nos queda una estructura en dos pasos: Nudo y Desenlace.

O como más me gusta contemplarlo, Status Quo y Cambio. La presentación suele servir para poner en contexto, y una vez que tenemos ese contexto, podemos centrarnos solo en mostrar cómo los protagonistas se enfrentan al status quo y lo cambian (o algo les cambian…). En resumen: Esto es así -> ahora esto es asá. Pero como también nos podemos saltar el “esto es así”, lo podemos cambiar por…

“Así es cómo se produce el cambio -> Este es el resultado del cambio”.

Por eso las mejores escenas a nivel de trama suelen ser aquellas en las que los personajes intentan hacer algo y esto tiene consecuencias. Porque resuenan con los pilares consolidados de la narrativa, que no son más que el producto de cómo procesamos la información en el cerebro. Y al cerebro le gustan las cosas que comparten su formato. Pero vamos con las partes de la escena, todas.

Protagonista de la escena / Punto de vista

Lo bueno de las escenas es que son independientes y por tanto puedes tener algunas en las que se desvíen un poco de la tónica general de la historia. George RR Martin suele empezar en los libros de Canción de Hielo y Fuego con un personaje que acaba muriendo en esa escena. Durante esa escena, ese personaje es protagonista y muchas veces nuestro punto de vista, nuestro enfoque a través del cual veremos lo que suceda.

Esta es la parte más importante de la escena a nivel práctico, porque una escena debe tener algún personaje protagonista. Ese personaje hará algo, o reaccionará a algo. A veces el pj protagonista y el punto de vista son personajes diferentes, pero por lo general suelen ser la misma persona. El punto de vista será nuestro anclaje durante la escena y o veremos todo a través de su perspectiva o directamente nos comentará la escena según suceda si también está narrando en primera persona. El personaje punto de vista como anclaje es importante porque nos da un punto de referencia (y por lo general necesitamos un punto de referencia), y no es recomendable cambiar de punto de vista o de protagonista a lo largo de una misma escena, porque cuesta cambiar de anclaje en una misma escena y a la gente no le suele gustar (uno de los errores más sonados de escritura hace tiempo era precisamente ese, que la gente cambiaba de punto de vista abruptamente dentro de la misma escena. Por suerte ahora ya no se ve tanto).

El conflicto / Antagonista

De la misma forma que hay protagonista, tiene que haber una fuerza antagonista. Puede ser otro personaje, puede ser un obstáculo, puede ser la fuerza proactiva a la que tienen que reaccionar tus personajes… pero tiene que haber algo. A veces los personajes pueden ser sus propios antagonistas (indecisión ante hacer lo que deben, boicotearse, no aceptar algo duro). A veces puede ser un árbol derribado en el camino. Esto es una historia en miniatura, y no hay historia sin un conflicto. O bueno, puede haberlas, pero no son historias muy interesantes por lo general.

Así es como se produce el cambio

Esta parte de la escena nos muestra a los personajes produciendo el cambio o reaccionando al cambio. Puede ser una mujer que quiere hablar con su generala para cambiar de unidad, o puede ser el detective buscando una pista del crimen, o una persona intentando que su crush romántico se dé cuenta de que existe. Es el momento de mostrar la acción proactiva del personaje a quien le toque ser protagonista en esa escena, o la reacción ante lo que se le avecina. Es la mayor parte de la escena, y cuando pasa a la siguiente parte, a veces lo hace con una especie de mini-clímax, enseñanza o catarsis.

Este es el resultado del cambio

Esta es otra parte muy importante y que hay que cuidar. Un cambio tiene consecuencias, y muchas veces las consecuencias son la parte más importante del cambio. Estas consecuencias son lo que diferencian al estado en el que está la historia ahora con el estado en el que estaba antes. Las escenas tienen que ser tornos que solo se mueven en una sola dirección, siempre hacia delante, avanzando la trama. Así es como se avanza la trama, realmente, cuando das pasos que no se pueden desandar. Por esa misma razón, deshacer cambios drásticos puede estropear una historia (como resucitar a un personaje) ya que se siente que gran parte de la misma no ha servido para nada.

Las consecuencias son de las cosas más importantes de las historias y es como los actos y los sucesos cobran su importancia. Los seres humanos juzgamos el efecto de algo por sus consecuencias, así que cuanto más graves sean las consecuencias de los actos de tus personajes más fuertes e impactantes se verán en la historia. Como esa confesión de amor que lo pone todo patas arriba se siente como algo importante mientras que esa otra confesión de amor que se olvida a los dos días no lo es tanto. Lo importante son las consecuencias. No tengas miedo de hacer que tus personajes sufran las consecuencias de sus actos, no tengas miedo de cambiarles.

Eso es lo que mola. Queremos cambios.

¿Cuándo empieza y termina una escena?

Hay una gran diferencia en cómo se escribe una escena con mapa a cómo se escribe brujuleando. Cuando escribes sin una estructura detrás, empiezas en el punto que te parezca correcto y sigues para delante a ver qué sale, o a ver cómo conectas ese inicio con el punto que quieres mostrar de la escena. Y terminas cuando crees que la escena ya no da más.

Pero cuando ya tienes muy claro qué es lo que quieres hacer con una escena, elegir el comienzo y el final es fácil y sale de manera natural. Hay un consejo general sobre cómo escribir historias cuando alguien pregunta por dónde tiene que empezar. El consejo es “Empieza lo más tarde que puedas”. Es decir, que si tu historia cuenta el relato de cómo dos personas se casaron, no tienes que remontarte hasta tres generaciones atrás. Acércanos lo más que puedas a la boda. ¿Qué es lo relevante de la historia? Si lo importante es su primer encuentro hace diez años, llévanos hasta allá. Si solo es relevante la discusión que tuvieron hace 3 meses, entonces hasta acá. Cuanto más cerca estés del evento importante, mejor, porque es más difícil meter relleno cuando te acercas todo lo que puedes al final.

Por ejemplo, no empieces una escena con un personaje en la cocina que va a ir al salón. Empieza directamente en el salón si es posible. No tengas miedo de hacer elipsis (saltos temporales o espaciales entre escenas) ya que a estas alturas hay costumbre de usarlas en la literatura y la gente no lo ve extraño. Es decir, que por lo general no es necesario contar los 100 kms de viaje de tus pjs, si les muestras las paradas que hacen cada 25 kms rellenarán los huecos con que no ha pasado nada interesante durante el trayecto y supondrán que han seguido viajando sin más.

Respecto al final, normalmente las escenas terminan cuando ya no tienen nada más que contar. A veces puedes cortar las escenas justo en el momento del clímax para hacer un gancho, otras veces dejas un espacio para la calma tras el final apoteósico. Igual que una historia, puede acabar en el punto más alto o tras un pequeño descanso. Pero si sabes de qué va la escena, sabrás cuando estás alargándola más de la cuenta.

No tengo nada en contra de acabar las escenas con intriga, gancho y tensión, pero intenta no abusar de ello. En el contraste y la variedad está la clave. Si acabas todos tus capítulos con un gancho, no das tiempo a respirar, y eso está bien si tu escritura es tan buena como para ser de esos libros que no te sueltan, pero si trastabillas aunque sea un poco tu libro puede verse como demasiado acelerado, incansable.

Empieza lo más tarde que puedas, y acaba sin arrastrar demasiado la escena.

¿Cómo son las escenas? El desarrollo natural de una escena

Esta debe ser sin duda la parte más difícil a la hora de escribir una escena.

¿Cómo son? ¿Cuál es su desarrollo natural? Por desgracia creo que no hay una respuesta clara a esto, y si la hay, yo no la conozco.

Algunas escenas son más cortas y su desarrollo es rápido y veloz. Estímulo y respuesta. Empiezan con poco contexto y mucha acción, nos bombardean con cosas que pasan y debemos navegar hasta el final en el que recibimos la calma prometida. En este tipo de escenas se suelen escribir acciones y reacciones, sensaciones y repuestas. Son escenas tensas y rápidas.

Otras escenas son más lentas y su desarrollo se toma su tiempo. Los personajes tienen tiempo para pensar y reflexionar, la escena crece a un ritmo que puede acelerarse o no… Tienes la posibilidad de pararte a ver el paisaje, o de que los personajes hablen de sus cosas.

En ambos casos yo soy más fan de mostrar en vez de contar. Porque al menos yo, siento que si estás contando demasiadas cosas, realmente no estás en una escena, sino en un resumen. Las escenas necesitan una coherencia y cohesión, tienen que ir alrededor de un tema. Ojo, no hay ningún problema en meter breves resúmenes para condensar información que llevaría demasiado tiempo desarrollar en escenas, pero si resumes toda la historia de tu libro… pues entonces estás escribiendo un resumen de una historia, no una historia.

No puedo aportar mucho aparte de lo que hago yo para mis escenas: Intento juzgar si la velocidad y el desarrollo de los hechos tiene sentido con lo que quiero contar, con el ritmo que quiero imponer a la escena. Algunas escenas están compuestas por escenas más pequeñas (o son escenas en partes) que se combinan para conseguir algún efecto, como dos victorias y una derrota, o la visita de tres fantasmas con intenciones distintas.

Al final yo considero que desarrollar una buena escena depende del manejo que se tenga del ritmo. Sobre todo los diálogos, en los que se nota mucho cuando algo se alarga o se acelera demasiado. Conseguir decir todo lo que tienes que decir en la escena, de la manera apropiada, con el ritmo adecuado, para mí es el mayor reto de escribir. Pero cuando lo consigues, las escenas son fluidas, tanto las rápidas como las más lentas.

Para mí es la parte más difícil de escribir. Mucha suerte con eso. Yo peleo con eso todo el tiempo, y supongo que esa es la razón por la que siempre me acabo pasando de los límites de palabras. Contar las cosas bien, para mí lleva tiempo.

 

Índice: ¿Cómo escribir una novela?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.