5 Lecciones que he aprendido autopublicando Torres de Vinilo y Neón

Autopublicar es algo difícil, pero se aprende mucho por el camino.

Sigo cometiendo errores, pero al menos intento aprender de ellos. Estas son las cinco lecciones que he aprendido experimentando con la primera edición de Torres de Vinilo y Neón.

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1. El papel blanqueado es caca.

A la mayoría de la gente no le gusta el papel de color blanco nuclear. Es mejor elegir papel ahuesado que “offset”, que viene a ser blanco nuclear. También el papel ahuesado tiene un tacto de papel mientras que el offset tiene textura casi de plástico. En revistas parece ser una opción más popular, pero en narrativa parece que la gente quiere textura de papel.

2. Elige un título fácil de pronunciar y recordar antes que uno que pegue mejor con la historia.

Torres de Vinilo y Neón es un título que tiene sentido dentro de la historia. Va de un videojuego que se llama así porque hay rascacielos y está creado por Vinyl y Neon.

Sin embargo jamás he visto un título que confunda más a la gente. Es como sacar palabras al azar para formar el título. Torres/Ciudades/Sueños de Acero/Vinilo/Humo y Neón. El neón al menos siempre se queda, que yo recuerde.

Además es que hay dos o tres historias de ambiente cyberpunk que se titulan parecido. Sueños de acero y neón, creo, y noches de algo y neón. Los neones que no falten. Hay lugar para la confusión.

Si lo hubiese llamado “Luces titilantes” o algo parecido, no habría confusión alguna.

3. Simplifica la sinopsis pero deja claro lo que hace diferente al libro

¿Sabéis que hay gente que me ha preguntado que qué significa “IA”?

No me cuesta nada cambiar IA por Inteligencia Artificial.

No, espera, sí que cuesta la vida y media cambiar algo de una contraportada, sobre todo si la estás componiendo tú. Y luego a que se ajuste bien a las necesidades de imprenta otra vez, y a encontrar el santo grial…

La cuestión, que es un cambio que importa mucho, pero que me habría costado muy poco de haberlo hecho al principio. Escribir sinopsis no es fácil, pero por lo menos hay que estar pendientes de que lo que estamos escribiendo no deje a la gente más perdida de lo que estaba antes de leerla.

Aparte, no solo la sinopsis tiene que ser accesible, sino también informativa. En la sinopsis de Torres de la primera edición no menciono en ningún momento que Clara tiene novia. Y teniendo en cuenta que una de las razones por las que existe esta historia es porque hacen falta más historias con personajes lgbt que no traten sobre ser lgbt, ¡hay que tener en cuenta que si no lo mencionamos la gente no sabe qué es lo que tiene entre manos!

4. La tipografía cuenta, y mucho

Times New Roman está guay para leer en el ordenador, pero a la gente le resulta extraño verla en papel. Por eso hay que utilizar fuentes diseñadas específicamente para el papel impreso, como Palatino y Garamond.

No solo destaca el libro por malas tipografías, sino por buenas. A la gente le ha gustado mucho la tipografía llamativa del título, y es un gran atractivo que pega bien con la portada.

Por último, utilicé una tipografía grande y fácil de leer tanto en el interior como en la contraportada con la intención de que la gente con problemas de visión (particularmente mi padre) lo tuviera un poco más accesible.

Pero viendo la mala acogida que ha tenido la sinopsis gigante, creo que es cosa de mi padre comprarse unas gafas de leer en vez de hacerle la lectura más fácil.

5. Hay que convertir los fracasos en oportunidades

La prisa no suele ser buena consejera, pero hay momentos en los que hay que lanzarse. Cuando recibí la noticia de que Torres recibía una mención de honor, me dio un poco de bajona porque no me habían seleccionado para la antología Iridiscencia.

Sin embargo, con el celsius a la vuelta de la esquina y no demasiado tiempo me di cuenta de que la mención de honor significaba algo importante: Tenía la validación externa, pero no las ataduras a la hora de publicar la historia. Eso significaba que este “fracaso” podría convertirse en un éxito. Y teniendo en cuenta que me quedan 5 ejemplares para agotar la primera tirada, considero que Torres ha sido un éxito bastante rotundo como autopublicación.

Pero no solo ha sido eso. Hace unos días tuve que ir a la universidad a hacer unas cosas de las prácticas que me tenían hasta las narices. Tuve que tragarme un viaje de ida y vuelta de dos horas, así que intenté aprovechar que salía tan lejos para vender alguno de los libros que me quedan en casa.

Después me di cuenta de que la gente no va a la universidad a comprar libros. La mayoría de la gente de la cafetería lleva tupper porque no tiene dinero para comprar comida, así que la idea de ir a vender allí fue un fracaso total.

Sin embargo, no quería que el viaje fuese en balde, así que en vez de intentar vender los libros, intenté recabar información sobre ellos. Es más, gran parte de las lecciones que he aprendido con este libro han llegado gracias a este pequeño estudio de mercado.

¡Me las apañé para vender un libro y todo!

Así que el fracaso de ventas ha sido un éxito de información. Sé lo que funciona y lo que no, al menos a la hora de hacer este libro más atractivo.

Y como de los errores se aprende, para la segunda edición de Torres de Vinilo y Neón he cambiado muchas pequeñas cosas que os he mencionado. Tal como alguien me ha dicho: “Me gustaría este contenido pero en un envoltorio como el de Testosterona”.

Así que eso es lo que os voy a ofrecer.

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¡Segunda edición!

¡Torres de Vinilo y Neón ya está disponible en Amazon!

Igual que con Testosterona, la primera edición es diferente y maravillosamente imperfecta, para que quien la tenga pueda saber que tiene una versión especial. Si en Testosterona la primera edición era en tamaño bolsillo, en Torres de Vinilo y Neón la primera edición es en formato grapa, con unas solapas panorámicas en color y más barata que la segunda (¡mientras me duren los pocos ejemplares que me quedan!).

Lo bueno de la segunda edición es que está más pulida y está disponible en cualquier parte, no solo donde me lleven mis piernas. No hay cambios en el texto (solo corrección de erratas), pero el exterior y el formato son distintos, están mejorados. Espero que os guste.

 

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One response to “5 Lecciones que he aprendido autopublicando Torres de Vinilo y Neón

  1. Francisco Tedick 21 noviembre, 2018 / 6:18 am

    Ando atascado buscando un título para una novela y lo que cuentas de ese tema me ha resultado muy útil.
    Enhorabuena por el artículo y gracias.

    Le gusta a 1 persona

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