¿Cómo escribir una buena historia de aventuras?

De vez en cuando me llegan algunas preguntas a través de la pestaña de Contacto de ahí arriba, y la de hoy creo que merece un post.

Elianys pregunta:

“Queride Guillermo de Lecturonauta, he estado leyendo su página desde hace tiempo, es muy interesante y me encanta. Le propongo una sugerencia. ¿Cómo hacer correctamente una historia de aventura? ¿Es un género, un subgénero? ¿Qué piensas de este tipo de historias? Espero tu respuesta, por mi correo o por una nueva publicación. Espero que pueda responder pronto.

Saludos, Elianys.”

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¿Es la novela de aventuras un género, o un subgénero? Bueno, es cierto que hace ya un siglo y pico existió la novela de aventuras como género. Julio Verne es uno de sus exponentes más conocidos, pero también tenemos Corazón de las tinieblas, de Joseph Cornad (Qué raro, ¿cuando estudié literatura universal no era de Nathaniel Hawthorne?), y se hizo extremadamente popular en el formato folletín, para revistas o periódicos. Un ejemplo actual de folletín de aventuras (steampunk) es El misterio de la caja Bethel, de Concha Perea (guau, hice una reseña de este libro hace tiempo, ya ni me acordaba).

En mi reseña creo que no remarco en ningún momento que sea de aventuras, pero eso tiene que ver con que, con el tiempo, hemos dejado la etiqueta de “Aventura” atrás. Historias como La princesa prometida, Conan y demás fueron los últimos exponentes del género como tal, y luego, aunque el tipo de historia no había cambiado en gran medida, la fantasía y la cifi como géneros empezaron a tomar los mercados como etiquetas que superaban a las aventuras. La aventura se convirtió en un elemento secundario, como en El Hobbit, o incluso Harry Potter, que siendo libros de fantasía, tienen un alto componente de aventuras.

En la actualidad se puede encontrar de las dos formas. Ya no se destilan tantas novelas de aventuras como antes, ahora sobre todo se encuentran como subgénero de la fantasía o la cifi. Así que, a la hora de vender tu historia, eso es lo que tienes que tener en cuenta para ponerle o no el sello de aventura como género o subgénero.

¿Cómo hacer correctamente una historia de aventuras?

Escribir una buena historia de aventuras no es algo fácil, y más teniendo en cuenta lo diverso que puede ser el género (¿y si lo que yo entiendo como novela de aventuras no es lo mismo que tú?). Dentro del propio género de aventuras antiguo hay diversas subcategorías. Tenemos la novela de viajes (la vuelta al mundo en ochenta días), las de exploración (viaje al centro de la tierra) o incluso mezclas de ambas. También hay obras más de acción (Indiana Jones).

Es imposible dar un consejo que valga para todo tipo de obras de aventuras, así que el primer consejo para escribir una buena obra de aventuras es inspirarte en aquellas obras de aventuras que a ti te gustan y te parecen buenas. Si adoras historias como Indiana Jones, Tomb Raider o Uncharted, examina qué tienen en común esas historias, y qué es lo que a ti te apasiona de ellas. No se trata de regurgitar un batiburrillo de clichés, sino de averiguar qué es lo que te hacen sentir y cómo lo hacen, para poder hacérselo sentir tú a otras personas cuando lean tu obra.

Así que, paso número 1: Investiga tu género. Empápate del tipo de historias que te gustan, revísalas, estúdialas, y comprende qué las hace especiales para ti. Eso es lo que tú tienes que inspirar a tus lectores.

Ahora, vamos a ver un poco de consejos generales, y luego consejos específicos según el género:

1. Una novela de aventuras tiene que ser emocionante.

Lo que sí que tienen en común todas las historias es que son emocionantes. Hay dos emociones muy distintas que se suelen evocar en las novelas de aventuras: Una es el asombro o la maravilla; y la otra es la tensión o adrenalina.

La maravilla suele darse en las de viajes y exploración, y la adrenalina en las de acción y aventura como tal, aunque muchas suelen tener un poco de ambas. El templo dorado con bóvedas gigantescas llenas de luces de colores es asombroso, pero en cuanto empieza a llenarse el suelo de brea inflamable, aumenta la tensión.

Una tercera emoción puede ser la curiosidad. Los mundos extraños y desconocidos son la base de las novelas de aventuras, porque la gente quiere saber.

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2. Una novela de aventuras tiene que controlar muy bien el ritmo

Las historias emocionantes suelen atraparte porque tienen buen ritmo, y se dejan leer bien. En el caso concreto de las novelas de aventuras, se suele seguir una estructura bastante sencilla: Se presenta un elemento disruptor (digamos, una ánfora de una cultura desconocida), se tiene un momento de breve calma antes de la tormenta (nuestra investigadora de culturas griegas antiguas puede estudiarla un poco) y esto se ve interrumpido por una acción antagónica, ya sea de un personaje (el malvado ladrón de arte) o del ambiente (han activado una trampa y el templo se va a caer a pedazos). Hay un momento de alta tensión, como una huida o una persecución, y tras el clímax se vuelve a una pequeña calma (puede estudiar la ánfora con tranquilidad, tiene una divertida conversación con su pequeña asistente).

La estructura Elemento nuevo -> Desencadenante de la acción -> Clímax -> Vuelta a la calma es muy clásico y funciona muy bien. Las novelas de aventuras son muy funcionales y de usar bien los recursos narrativos clásicos y arquetípicos, por lo que en el peor de los casos, sabes que es una estructura que no te va a fallar.

Para ver un ejemplo muy claro, recomiendo echarle un vistazo a la película Adele y el misterio de la momia. La breve parte de Egipto es la quintaesencia de las novelas de aventuras.

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Lo habitual es que haya 3 aventuras o problemas en una novela de aventuras estándar, que encajan perfectamente con el planteamiento, nudo y desenlace.

3. Los personajes son arquetípicos y no les dedicamos demasiado tiempo

Una curiosidad importante de las novelas de aventuras es que tienen muy poco o ningún desarrollo de personaje. Al fin y al cabo, el protagonista y el resto de personajes no suelen ser el foco de la historia, suele ser el tira y afloja entre grupos de personajes, o el conflicto principal, lo que toma el centro del escenario en las aventuras. Esto está muy afectado por el formato serial de las novelas de aventuras, en las que acompañamos a un personaje protagonista a muchas aventuras distintas, y por tanto el personaje tiene que ser constante (Cómics como Astérix y Obelix, o Tintín, son grandes referentes de hace un par de décadas, en la actualidad tenemos todavía seriales de aventuras como por ejemplo los libros juveniles de Gerónimo y Tea Stilton).

Hay elencos de personajes que se repiten constantemente, usando clichés o arquetipos de personaje sin que desentone mucho, porque es en este tipo de historias en las que los clichés brillan y muestran su potencial: Al ser algo común que todo el mundo conoce, con poco ya podemos mostrar cómo son, y podemos pasar a la acción, que es lo importante.

Hay un personaje principal como protagonista (o a veces dos o más) que suele dar nombre a las series. Ese personaje es vital, pues esta historia cuenta sus aventuras, y aunque puede ser como quieras (desde niños pequeños hasta ancianas que han visto de todo, pasando por una niña convertida en anciana como en El castillo ambulante), lo importante es que llame la atención, que sea agradable de leer. Hay personajes que destacan por su carisma y alucinancia (Lara Croft, por ejemplo), otros por ser simpáticos o astutos (Astérix), otros por su aparente ineptitud para vivir aventuras (Bilbo Bolsón o Gerónimo Stilton), por su picardía e ingenio (Vicky el vikingo), por habilidades sobrehumanas (David el Gnomo, Kika Superbruja), por ser estrambóticos (Pipi Calzaslargas), una combinación de las anteriores, e incluso pueden destacar por ser totalmente vacíos e insustanciales (te estoy mirando a ti, Tintín, y Harry Potter en los primeros libros).

Aparte del personaje principal, tenemos normalmente personajes secundarios recurrentes, que en muchos casos sirven para cumplir papeles también recurrentes en las historias. El personaje secundario de apoyo de cada historia suele ser alguna persona originaria del lugar de la aventura, y suele ser alguien extravagante (Numerobis en la película Astérix y Cleopatra, por poner un ejemplo) y difícil de generalizar, hay de todo tipo y condición. Sirve para echar una mano con las costumbres locales, y explica a su prota y a lectores lo que hay que saber chulo sobre el sitio que estamos visitando, a veces tienen problemas personales que también se pueden resolver (Numerobis es un gran ejemplo de secundario en este sentido) y para los que pide ayuda al prota de turno.

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Una de mis escenas favoritas del cine en general.

Cuando hablamos de culturas antiguas o artefactos, suele haber alguien con mucha experiencia, como una investigadora estrella o un profesor de arqueología, que sirva como fuente de información nueva (preguntarle a la investigadora qué hacer para abrir el artefacto) o incluso que sirva de conflicto (¡han secuestrado al profesor!). También puede haber un personaje o personajes que sean un poco comodines, que valgan tanto para causar problemas como resolverlos (el bardo de Astérix y Obelix, el capitán Haddock de Tintín), antagonistas que a veces no lo son tanto, y luego los villanos. Es en este tipo de historias en las que se pueden encontrar villanos típicos de vodevil, con su mustacho retorcido, y que funcionan perfectamente.

Sin embargo, independientemente del subgénero e historia, los personajes tienen que tener un algo que llame la atención y los diferencie. Los secundarios suelen ser bastante diversos y coloridos, como por ejemplo el león cobarde, el espantapájaros y el hombre de hojalata.

Si hablamos de series, es importante tener un elenco de personajes recurrentes secundarios que puedan ser útiles o ser fondo según se necesite, y también crear personajes nuevos para cada historia. Por ejemplo, en Bayonetta 1 tenemos a Luka como un personaje del grupo principal, mientras que en Bayonetta 2 tenemos a Luka como secundario y fondo que de vez en cuando hace de alivio cómico, y por otro lado tenemos a Loki, el personaje de apoyo principal del segundo juego.

El tono

Hablando de alivio cómico, una cosa características de las novelas de aventuras es el tono alegre y jovial que desprenden. Es cierto que tienen momentos de tensión y peligro, y momentos de asombro y regocijo, pero en lo general, las novelas de aventuras son ligeras y tienen un tono relajado y alegre.

El alivio cómico es un recurso que sirve para equilibrar la tensión y el conflicto en este tipo de historias. Los perros y otras mascotas con su naturaleza errática pueden servir para rebajar la situación haciendo alguna monería o algo gracioso como meter la cabeza en un cubo (en cómic está mejor, claro), pero otros personajes pueden también cumplir este rol.

Este quizás es el tema más peliagudo de todos, pues el alivio cómico tuvo una mala época por lo mal utilizado que estaba. No queremos personajes que sean estúpidos solo por hacer la gracia o estén haciendo cosas raras como si fuesen payasos de clase que buscan atención. Los mejores alivios cómicos están de fondo, como algo que te saca una carcajada sin realmente centrarnos en ello, o se integran bien en la historia (como en Adele y el misterio de la momia, los momentos “¡Un abrazo!” de la protagonista).

Hay historias que son directamente cómicas, como los cómics de Mortadelo y Filemón, pero por lo general las historias de aventuras suelen ser suaves, los personajes están relativamente a salvo a pesar de estar en peligro constante, y las cosas no suelen tomar un cariz oscuro aparte de los toques de los villanos. Quizás las excepciones a esta regla del tono ligero están en algunas historias de viajes (tono melancólico, o incluso pueden que tengan que seguir su viaje para huir de lo mal que están las cosas) o las historias de aventuras de cifi dura o cyberpunk que suelen ser oscuras y más deprimentes (la megacorporación siempre gana, o aparece otra para tomar su lugar, la victoria nunca es completa).

Por lo general, estas historias suelen acabar bien, o no de manera catastrófica. Quizás no se consiga todo, pero siempre habrá otra aventura, y el verdadero premio son las experiencias y amistades que hemos hecho por el camino.

4. El mundo por encima del resto

Muchas de estas historias tienen lugar en parajes exóticos o novedosos, gran parte de la aventura es el descubrir un sitio nuevo y fascinante. Las mejores historias de Kika Superbruja siempre eran las de viaje a lugares recónditos como la Atlántida o la jungla. Tintín sobrevivía a pesar de ser un personaje tan soso porque viajaba a lugares interesantes y distintos, a veces persiguiendo misterios. Los mejores tesoros siempre están al otro lado del mundo, como bien puede decir Lara Croft, y Astérix ha conocido tantas otras culturas que no pueden contarse con los dedos de las manos.

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Egipto suele ser un ambiente recurrente por su misterio, sus tesoros y exotismo.

Al final, la aventura es en parte descubrir algo nuevo, y eso implica casi siempre lugares nuevos y que no conocemos.

Por otra parte tenemos un recurso narrativo que se llama McGuffin, y que suele ser el detonante de las historias de aventuras en muchos casos. Es el arca de la alianza, es una momia, es un pergamino antiguo que lleva a un tesoro oculto. Puede no ser nada, como en el caso de Pulp Fiction (nunca llegábamos a saber qué había en el maletín), pero incluso si así es, no importa demasiado, lo que nos interesa es que mueva la trama hacia delante. Alguien lo quiere. Alguien lo necesita. Lo robarán, incluso llegarían a matar por eso. Es lo que necesitamos para salvar nuestra comunidad. Es lo que necesitamos para derrotar al mal. O incluso puede que sea lo que te han enviado a recoger y que el mismo universo se empeñará en arrebatarte de las manos para que no puedas entregarlo a tiempo. Mi consejo es que tampoco te obsesiones mucho porque tenga sentido o esté muy integrado en la historia. Se puede ir muy lejos con McGuffins baratos como una pieza de literatura clásica que la mala solo quiere vender al mejor postor.


Con estos 4 consejos debería ser suficiente para tirar hacia delante con cualquier idea para historia de aventuras que tengas. Ahora, consejos específicos por subgénero.

Novela de viajes

Puedes hacer toda la introspección que te dé la gana mientras contrastes a tu personaje con el mundo a su alrededor. Tampoco hace falta que sean muchas aventuras emocionantes como tal, la travesía o los lugares son lo importante. Historias de viajes famosas: Los viajes de Kino (manga, anime), Los viajes de Gulliver.

Novela de aventura y exploración

Lo importante es la sensación de descubrimiento de lo inexplorado, de lo oculto y recóndito. Historias famosas: Viaje al centro de la tierra.

Novela de aventura-acción

Un ritmo más acelerado y un poco más agresivo. Muchos encontronazos con antagonistas hacen que sea fácil añadir tensión. Su prota suele ser una fantasía de poder, aunque no siempre. Saga Uncharted (videojuegos) o Tomb Raider (videojuegos, más las primeras entregas que el reboot), Aleación de Ley de Brandon Sanderson. También puedes meter todas las historias de espías en plan James Bond aquí, pero suelen tener sus especificaciones propias que merece la pena estudiar.

Space opera

Aventuras en el espacio. Aquí puedes hacer más o menos lo que te dé la gana mientras haya aventuras espaciales. Star Wars, Horizonte Rojo de Rocío Vega.

Fantasía clásica de aventuras

Muy variada, suele mostrar un mundo más caricaturizado y simple, a veces enfocada a la infancia y juventud. Darle un aire de cuento suele gustar bastante. La princesa prometida, El hobbit.

Fantasía D&D de aventuras

Básicamente, montar una historia en base a una partida de rol o un mundo de juego. Solo recuerda que trasladar el rol a la narrativa no es tan fácil como puede parecer, hay que pensar en tus lectores y cómo disfrutarían eso sin conexión con las aventuras o personajes. Crónicas de la Dragonlance, La corte de los espejos de Concha Perea (en vez de espada y brujería clásica, Changeling).

Fantasía moderna de aventuras

Suele estar catalogada como fantasía y hay aventuras. Si no cuaja como novela de aventuras siempre puedes venderlo como fantasía y ya está, sin muchos problemas. Saga Mystical de Marta Álvarez y Laia López (aunque el género de Chicas mágicas es muy específico en sí mismo), o La Compañía Amable de Rocío Vega.

Cyberpunk

El cyberpunk es un género en sí mismo, así que te recomiendo informarte específicamente, pero vamos, al final en su base es una historia de aventuras con un tono más oscuro y deprimente (aunque no todo el cyberpunk es de aventuras). Bajo la piel de la ciudad, de Eleazar Herrera.

Steampunk/Gótica/Victoriana/Paranormal

Hay maravilla en el propio mundo mecanizado, aunque a veces puedes irte lejos (muchas obras de Verne se consideran Steampunk, como 20.000 leguas de viaje submarino), no siempre es necesario. El misterio de la caja Bethel de Concha Perea, Caballeros Desalmados de Ginn Hale.

Superhéroes

Más difícil de hacer en novela, pero no imposible. Boku no Hero Academia (anime, manga) es mejor de lo que es necesario, pero si le quitas todo lo bueno de personajes y temas, te queda una historia de aventuras de superhéroes que sigue siendo bastante decente. Cualquier comic de las primeras generaciones de superhéroes también valen.

Aventuras cómicas

Tener gracia no es fácil, pero poner situaciones absurdas lo es más. Una de las más difíciles de hacer bien. Los casos de la detective Parabellum de Sergio S. Morán, Gran parte de todos los libros de Mundodisco, El examen final de Javier Fernández Pavía.

Aventura infantil y juvenil

El más exitoso y más lucrativo, con fans más fervientes. Esto es más un público que un subgénero, así que podrías hacer aventura infantil y/o juvenil de todos los géneros arriba mencionados. Es de los más difíciles, porque hay que escribir sencillo sin tratar a tus lectores como idiotas. Sagas como Gerónimo Stilton y Tea Stilton, Kika Superbruja, Los cinco y demás. Las secciones de infantil y juvenil son casi en su mayoría historias de aventuras.

Cada caso es diferente

Las historias de aventuras suelen ser bastante formulaicas, pero aun así hay mucho espacio para explorar en el género de explorar lo inexplorado. Quizás estos consejos te valgan, quizás no. Recuerda que al final la verdadera aventura es escribir lo que a ti te guste escribir.

¿Qué opinas tú de las historias de aventuras?

Después de todo lo que he escrito, es fácil saber lo que opino yo, pero ¿qué opinas tú? Yo me he pasado la infancia devorando historias de aventuras, en todos los formatos a mi disposición, e incluso ahora siguen gustándome las historias de aventuras en muchas de sus formas.

Es raro que todavía no haya escrito una historia de aventuras. Bueno, estoy escribiendo una de aventuras románticas, pero no es en absoluto parecido a todo esto. Ya os contaré qué tal eso.

Os recuerdo que, si tenéis preguntas, o queréis decirme cualquier cosa, ahí arriba tenéis mi contacto.

¡Espero haber resuelto tu duda, Elianys! ¡Hasta la próxima!


No son novelas de aventuras, pero puedes leer mis historias publicadas:

En Testosterona, una historia de fantasía policial, se habla de la influencia de la testosterona en la agresividad, y cómo esto afecta a nivel psicológico a las personas. En Torres de Vinilo y Neón, un relato de videojuegos cyberpunk, la protagonista deberá hacer frente a sus problemas personales.

Puedes echarle un vistazo a estas historias aquí. 

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3 respuestas a “¿Cómo escribir una buena historia de aventuras?

  1. soyperry 1 febrero, 2019 / 4:40 pm

    ¡Buenas, Guille!
    Muy chulo tu artículo, de verdad, me ha gustado un montón y creo que lo has plasmado súper bien. Además, me ha hecho especial ilusión porque todo lo que escribo últimamente son cosas de aventuras. Y creo que, basándome en tu post, lo he hecho pasablemente (al menos cumplo las claves que das XD). Eso sí, yo añadiría la típica subtrama romántica que aparece en muchos de los libros de aventuras… O quizás he leído demasiado a Clive Cussler.

    En fin, que ojalá el género aventuras vuelva como tal, y deje de ser un género menor entre géneros menores. Supongo que tu artículo ayuda.

    ¡Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    • GuilleJiCan 1 febrero, 2019 / 11:26 pm

      Las novelas de aventuras no están en su mejor momento en la novela adulta. ¡Pásate a la infanto-juvenil! 😀
      Mñeh, la trama romántica es opcional. La gente ya la meterá si eso, no hace falta que lo aliente de más.

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  2. Elianys 11 febrero, 2019 / 4:40 pm

    Primeramente, una fanfárrea, por tener una respuerta tan rápida. Debo decirte que he mandado preguntas a otros sitios y han tardado un mes en responderme. Con eso te estas ganando una fiel segidora aquí. Y el post es muy imteresante, lo analisare con detenimiento… Gracias, se nota que eres un profecional. Esto me será muy valioso. Gracias (de nuevo)por contestar a mi pregunta. Ojalá que tengas un buen día.

    Un abrazo, chao.

    Le gusta a 1 persona

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