Los 10 libros que más he disfrutado en 2017

A final de año siempre viene bien recogerse al calorcito de una manta y hacer repaso de lecturas. A mí me gusta mucho hacer tops con los libros que más disfruto cada año, desglosando un poco por qué me han gustado tanto. Recordad siempre que esta es una opinión personal, y que lo mucho que me ha gustado un libro no es un reflejo de la calidad que tiene como obra literaria, ni siquiera refleja la calidad que yo crea que tiene. Es, sencillamente, cuánto los he disfrutado. Y no creáis que hay tanta diferencia entre los puestos. Todos estos libros están muy por encima de la media de lo que he disfrutado leyendo este año, y me dejo algunos que, aunque no los haya disfrutado tanto, creo que son muy buenos (como Barro, de Alicia Pérez Gil).

También este año ha sido un año de reconocer la labor de las autoras para echar poco a poco el machismo que impera en el mundillo de la literatura de género. Aparte del LeoAutorasOctubre, ha habido mucho movimiento para visibilizar a muchas autoras que durante mucho tiempo han estado en la sombra de hombres que lo merecían mucho menos que ellas. Muchos de ellos tan maravillosos como La nave invisible, el premio Ripley de ciencia ficción, los dobletes de Cristina Jurado y Lola Robles en los premios Ignotus… y eso solo lo que tengo más reciente. ¡También tenemos ahora mismo el Esta Navidad Regala Autoras, así que aquí podréis echar un vistazo a libros chachis de mujeres chachis para regalar a la gente a la que quieres!

Así que este año me propuse leer más autoras aún (ya llevaba varios años teniendo un sano 50/50) y estos son los números. De 38 libros, estos son los datos sobre el género de sus autores:

Mujeres Hombres Hombres y mujeres Personas no binarias
21 libros 13 libros 3 libros 1

 

Sin más dilación, ¡empezamos con las menciones especiales! Sigue leyendo

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La credulidad y la incredulidad a la hora de leer

Una persona que sepa leer bien tiene que ser a la vez crédula e incrédula.

Pero ojo, porque ser incrédulo y crédulo a la vez es un error muy grande.

(Pero a ver, Guille, de qué narices estás hablando, que no hay quien entienda ese galimatías)

¡Parece paradójico, pero te aseguro que tiene sentido!

Leer es un acto bastante complejo que exige muchas cosas al cerebro: Tienes que estar manteniendo tu atención, tienes que procesar los símbolos del papel o la pantalla en una serie de palabras con un significado concreto, codificar esos significados teniendo en cuenta las relaciones que tienen con la información que ya nos han dado, recordar qué ha pasado y quién son estos personajes, imaginar todo eso en tu cabeza… Aunque no lo parezca, es un trabajo bastante duro para el cerebro. Por eso mismo, cuando el cerebro puede, desconecta y sencillamente simplifica todos los procesos que puede. Así que se vuelve incrédulo y crédulo justo cuando tendría que ser crédulo e incrédulo.

¿Pero qué significa todo esto de la credulidad e incredulidad y viceversa?

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