Cómo escribir un protagonista antagónico

¿Qué es y cómo escribir un protagonista antagónico?

Como crear un protagonista antagonicoSi estás en este mundillo es casi seguro que sabes lo que es un protagonista y un antagonista, ¿pero qué quiere decir eso de protagonista antagónico? ¿En qué se diferencia del protagonista villano, o del antihéroe?

¿Es este un término que te has inventado para hacerte el chulo?

giphy.gif

Pues mira, lo cierto es que sí, pero es que yo soy muy mío. ¡No, no cierres la pestaña todavía, te aseguro que es un tipo de protagonista que no has visto a menudo!

Eso es, aparta el ratón de la esquina. Sigue scrolleando.

Es cierto que si buscas el término de protagonista antagónico, lo único que encuentras (si es que encuentras algo) es que así es como a veces se llama a veces a los villanos protagonistas (en un miniartículo de wikipedia que tiene menos validez incluso que esto, porque solo dice “a un villano protagonista se le denomina protagonista antagónico o antihéroe” y no dice quién ni por qué).

Como en todo buen intento de hacer avanzar la narratología (sí, al parecer esto existe como ciencia), primero hay que ver qué es lo que tenemos entre manos. ¿Qué es un protagonista y qué es un antagonista? Sigue leyendo

¿Pueden los psicópatas y sociópatas ser buenas personas?

¿Puede una persona psicópata sentir amor por sus hijos?

Encontré por twitter a Dragón mecánico hablando sobre este mensaje en Quora, de una madre con psicopatía diagnosticada e hijos, hablando de su experiencia de crianza.

Os traduzco lo del enlace, porque no tiene desperdicio.

Sigue leyendo

El yo, el superyó y el ello de Freud (y las aplicaciones del psicoanálisis en la escritura)

El otro día Rafa (también conocido como Dragón Mecánico) hizo un post sobre los cinco tipos de miedo en psicología (y una novela de terror de cada uno de ellos) y mencionó que con Freud y sus Yoes no hay quien se entere.

Y bueno, aquí estamos. Estamos de vacaciones, así que no esperéis las 5000 palabras que acostumbro a hacer con mi psicología aplicada, esto es un acercamiento básico y poco más.

El yo, el superyó y el ello de Freud (y las aplicaciones del psicoanálisis en la escritura)

Sigue leyendo

Anime: “Entrevistas con chicas monstruo” nos da la claves para crear un mundo con buen fondo

Demi-chan-wa-Kataritai titulo

Demi-chan wa Kataritai (“Entrevistas con chicas monstruo”, o Demi-chan) es una historia de fantasía/realismo mágico/costumbrismo fantástico/escolar (es difícil de definir, ¿vale?) que trata de la inclusión de personas semihumanas (o demis, como se hacen llamar las jóvenes que son así) en una escuela, y sus problemas de la vida diaria.

Hay spoilers ligeros del anime, pero no es uno en el que la trama sea muy importante, por lo que no creo que leer esto te vaya a estropear nada. En cualquier caso, si prefieres ir virgen, mi recomendación: Tienes que verlo.

Sigue leyendo

Por qué no me gusta el recurso de “El viaje” en las novelas fantásticas

El viaje es una de las convenciones narrativas más antiguas de la historia. Ya sea en el Quijote, o en Viaje al Oeste, o en cualquier novela fantástica de tres al cuarto, es fácil encontrar que la historia de la novela gira en torno al camino que hay entre el punto A y el punto B.

Y a ver, no nos confundamos, esto no es que sea malo por sí solo, pero a mí es algo que no me suele gustar demasiado, y te voy a decir exactamente por qué. Hoy no nos andamos con introducciones y entramos directamente al meollo de la cuestión.

1: Tener un “objetivo final” perjudica la progresión de la trama.

A ver, esto no es fácil de explicar y además suena contraintuitivo. ¿Por qué tener un objetivo final perjudicaría la progresión? Y más aún cuando cualquier paso que se da es un paso que nos acerca más al final. Si lo piensas, debería ser justo al contrario. Sigue leyendo

¿Estás perdiendo el tiempo con las fichas de personaje?

Si hay algo que nos falta siempre a las personas que escribimos es tiempo. No nos sobra ni una gota. Es más, ¿qué haces aquí? ¡Deberías estar escribiendo! (Los dos sabemos que no vas a hacerlo ahora mismo de todas formas)

Por eso mismo, hay que revisar nuestro proceso de escritura y eliminar todo lo que sobre.

Y las fichas de personaje sobran.

Para los que no sepan que es una ficha de personaje, es un método para desarrollar los personajes que consiste en rellenar una lista de datos sobre ese personaje. Es algo bastante popular, sobre todo entre los escritores novatos. Una ficha de personaje está bien como una colección de datos sobre un personaje, pero no es algo que nos sirva demasiado bien para conocer a un personaje, y menos aún para manejarlo bien en una historia.

¿Por qué las fichas de personaje suelen ser una pérdida de tiempo?

1. Son muy largas y están llenas de información inútil

Este es un problema de la mayoría de fichas en blanco que podéis encontrar en internet. Están llenas de preguntas que no sirven para nada. Excepto en obras en las que sea importante, que una persona sea zurda o diestra, o aries o capricornio, son datos que no sirven para nada y que no marcan ninguna diferencia en tu personaje.

Se tarda más tiempo en rellenar una ficha de personajes que escribir en un par de líneas cuáles son los momentos de su vida que le han cambiado, la cual es una técnica mucho más rápida y que te ayuda a conocer mejor a tus personajes.

ficha-personaje-larga
Una ficha de personaje “completa”

Los datos en bruto no sirven de nada, hay que interpretarlos y que trasladarlos a la obra que vamos a escribir para que de verdad tengan una utilidad. Y aun así, son demasiados datos. Si ya son muchísimos datos para los protagonistas, ni te cuento para los secundarios.

2. No se adaptan a tus necesidades

Las fichas de personajes llenas de preguntas a rellenar que puedes encontrar por internet son demasiado rígidas. La mayoría ni siquiera sirven fuera de un mismo género. Si escoges la del género equivocado te encontrarás escribiendo cual es el arma predilecta de tu protagonista de novela romántica contemporánea.

ficha-personaje-equivocada
“Esta ficha de personaje contemporáneo es perfecta para mi alien de ciencia ficción, ¿ves?”

3. Limitan la propia expresión de nosotros mismos

Una de las peores cosas de las fichas de personajes es que son ellas las que te marcan qué es importante sobre tus personajes. Y esto nos limita, pues una parte de nosotros mismos es lo que nosotros consideramos más o menos importante sobre las personas.

ficha-personaje-limitado
“¿Limitado yo? ¿No ves que estoy perfectamente?”

Las fichas más habituales refuerzan tópicos, como la importancia del color de ojos y pelo en las descripciones, que directamente hay que eliminar de la escritura. Los ojos y el pelo, o cualquier otro dato, serán cosas relevantes si hay alguna razón para mencionarlas, ya sea por la trama, porque formen parte del mensaje de la obra o de tus intenciones metatextuales (por ejemplo, está genial la inclusión de personajes LGBT+ para normalizar, aunque no tenga ningún efecto en la trama que los personajes sean trans).

4. No te ayudan a tener una comprensión instintiva del personaje

Una serie de datos inconexos no nos ayudan a entender y comprender al personaje. Sin duda, lo más importante a la hora de escribir a un personaje y su comportamiento es tener una idea global de cómo funciona ese personaje. Y una ficha de personaje es, sin duda, uno de los peores métodos para alcanzar ese grado de comprensión.

Sí, claro, puedes racionalizar a tu personaje a partir de los datos de la ficha, pero no hay nada que vaya a funcionarte mejor que tu instinto una vez que entiendes cómo piensa y se comporta el personaje. Si consigues que meterte en su cabeza, incluso cobrará vida propia y tomará sus decisiones sin importarle lo que pienses tú o la trama.

ficha-personaje-comprender
Tienes que ponerte en sus zapatos

5. La ficha condiciona la historia que vas a contar

Llenas la ficha con muchos datos, y eso ya va a influir en la historia (aunque no te des cuenta, tu cabeza intentará meter la mayor cantidad posible de esos datos en la historia). Los personajes son algo dinámico. A menos que tu capacidad de estructurar la historia vaya hasta organizar de antemano los cambios que sufrirán tus personajes, los personajes cobrarán vida propia según los escribas. Saldrán nuevos datos, nuevas preferencias, los personajes cambiarán y se convertirán en algo muy distinto. Apegarse a la ficha puede reprimir estos cambios, y por experiencia, el instinto es tu mejor aliado a la hora de escribir.

ficha personaje escribe solo lapinbeau.jpg
Una vez que te guía tu instinto, los personajes se escriben solos (The story writes itself, de Lapinbeau)

6. Hay herramientas mucho mejores a tu disposición

Una ficha de personajes es una de las herramientas más pobres con las que puede contar un escritor. Sirve para algunas cosas, por supuesto, si sabes adaptarla a tus necesidades. Yo uso una versión simplificada de la ficha de personaje para tener a mano los datos más importantes (como su nombre completo, y su color de pelo en las historias en las que el color del pelo es importante para la magia), y siempre la relleno según escribo la historia y van apareciendo los datos. ¿Que he escrito algo nuevo sobre el personaje que conviene no olvidar? Lo apunto y ya no se me olvida. Muchos personajes no tienen más de tres datos en su ficha, los que tienen algo más que su nombre completo.

Hay herramientas mucho mejores para construir a los personajes. Una de ellas es transformar las partes más relevantes de la ficha a rellenar en una entrevista al personaje, para que responda por sí mismo. Esto te permite saber qué es lo que piensa el personaje sobre esos datos, y a la vez nos da una muestra de cómo se expresa. Si metes alguna pregunta abierta, sabrás qué es lo que a ese personaje le parece que le falta a la entrevista, y lo que le importa.

ficha-personaje-entrevista
“¡Que no me gusta la tortilla con cebollaaaa!”

Otra herramienta es escribir una escena en primera persona con ese personaje. No importa mucho de qué vaya la escena o si al final ni siquiera la incluyes en lo que estés escribiendo. Es un ejercicio para ponerte en la piel del personaje, de los mejores que hay, y te ayudará a ver las cosas desde su perspectiva de manera instintiva.

7. No hace falta complicarse tanto las cosas

Por último, tienes que plantearte si de verdad hacen falta datos de tus personajes. Sobre todo para historias cortas, solo hay cinco cosas que necesites de verdad, cinco solo, incluso con los personajes principales.

Necesitas saber su deseo o lo que le motiva a actuar, su forma de adaptarse a la denegación de ese deseo, sus vulnerabilidades o fallos, sus secretos, y sus contradicciones. Con tan poquitas cosas puedes tener a un personaje redondo. Y si me apuras, podríamos usar solo dos o tres de estas cinco cosas y salir del paso.

La ficha de personaje puede ser inútil como herramienta para comprender a los personajes, pero es que hay veces en las que ni siquiera hace falta comprender a los personajes. ¿Para qué vas a usar una herramienta, útil o no, si para eso no la necesitas?

ficha-personaje-simplifica
No te pierdas en laberintos si puedes cruzar por el medio (o si eres un fantasma que atraviesa paredes)

Me dejo cosas en el tintero, pero supongo que se entiende lo que quiero decir. Pueden gustarte más o menos las fichas de personaje, y puedes hacerlas (¡no permitas que nadie te lo impida si es lo que quieres!), pero no se puede negar que si lo que quieres es comprender a un personaje, hay métodos mejores y más rápidos.

Muchos escritores se toman demasiado tiempo con las fichas de personaje (¡o con las fichas de su mundo! El worldbuilding se alarga con facilidad) y dejan para más tarde lo importante: escribir la historia. Eso es lo principal. El resto es accesorio.

¡Hasta la semana que viene! No os perdáis la entrada del jueves que viene, ¡que se va a desvelar la sorpresa!

 

La muerte de los personajes y sus emociones: El duelo – Colaboración de Antro Narrativo

Es posible que ya conozcáis a Piper Valca, porque tiene un blog muy chulo para escritores llamado Antro NarrativoCuando Piper contactó conmigo no dudé ni por un segundo en cederle un hueco en el blog para que compartiese un poco de su sabiduría con nosotros.

Pero si no le conocéis, aquí podéis acceder a su información de contacto (y ver su larga lista de relatos ganadores y finalistas, este hombre arrasa en los concursos). Sin más dilación, os dejo con sus amplios conocimientos sobre el tema de la muerte, uno que, sin duda, os interesará. Muchísimas gracias, Piper, por un artículo completo e interesante.

valoyes


Pues aquí estoy, arriesgando mi escasa reputación para hablar de un tema del cual Guillermo con seguridad me lleva años luz: el análisis de las emociones en el ser humano. Haremos un breve estudio de un reconocido escritor que plasmó las consecuencias de la muerte en sus personajes y daré algunos consejos para que puedas escribir sobre el duelo en tus novelas. Sigue leyendo

Psicología aplicada a la escritura: Cómo entendemos el mundo según crecemos

Si eres de esas personas que cuando alguien dice “Me encanta esta comida” tú saltas “¡Pero si es horrible! ¡Cómo puedes comerte eso!”; o peor, cuando dicen que algo no les gusta tú insistes porque “¡¿Cómo no te va a gustar, si está buenísimo?!”, tengo una mala noticia para ti: Eres una persona inmadura, egocéntrica e intolerante.

13007155_996945870380994_7287171268522525114_n

¡Y que sepas que no lo digo a malas!

Pero vamos paso a paso y entenderás perfectamente a lo que me refiero.

1e5op0.jpg

Sigue leyendo

La inevitabilidad y las consecuencias en tu historia

1baa2f

Inevitabilidad

Qué palabreja más rara me acabo de inventar, ¿no?

La verdad es que no me la he inventado. Aunque quizás no se la conozca así en español, es algo que puede aparecer en cualquier historia y que aparece en muchas más de las que debería. ¿Pero de dónde me lo he sacado? La verdad es que es un término (bastante oscurillo) que se utiliza en el juego Magic the Gathering. Es el juego de cartas del que ya os he hablado alguna vez. 

En Magic, un mazo tiene inevitabilidad cuando tiene más posibilidades de ganar según se alargue la partida. Y si un mazo tiene más inevitabilidad que el tuyo, sientes que cada turno que pasas sin ganar la partida te acercas más a tu ineludible derrota. Es como ser arrastrado por un remolino, y sabes que si no sales de ahí pronto, acabarás ahogándote.

Este último sentimiento que acabo de describir es la inevitabilidad en las novelas. Es el sentimiento de que, al final, los dos protagonistas acabarán juntos. Esa sensación de que todos los pasos que da el héroe lo están dirigiendo hacia el apoteósico enfrentamiento con el villano.

maxresdefault2

Es la sensación de que la historia se está dirigiendo, lenta pero inexorablemente, hasta cierto desenlace o situación predecible.

La inevitabilidad está bien en algunos momentos. Cuando los protagonistas luchan contra el destino, por ejemplo. Cuando el lector sabe desde el principio cómo acabará la historia. Sin embargo, la inevitabilidad, en novelas en las que no viene al caso, se siente como que el escritor está empujando a los personajes y los sucesos hacia un resultado que él quiere. Se siente muy artificial.

El gran problema que tiene la inevitabilidad es que convierte a tu historia en predecible. Si al principio pones una profecía de vencer al malo maloso, raro es el caso en el que el final no sea la muerte de ese malo maloso.

Y no sé vosotros, pero a mí no me gusta sentir que la historia se va arrastrando lentamente hacia su final, a menos que sea algo intencionado.

Pero este no es el único problema que se puede encontrar en algunas novelas.

Las consecuencias

¿No habéis leído un montón de libros en los que los protagonistas hacen muchas cosas que luego no tienen repercusiones? Muchos personajes se libran de las consecuencias de sus actos, como si fuesen escapistas del karma.

A mí me gusta sentir que los personajes, cuando la cagan, arrastran de verdad sus errores. Sus actos tienen efecto en la trama y en otros personajes, y cuando sus decisiones no son acertadas (o incluso cuando lo son), pocas veces vemos que eso acarree consecuencias para el personaje.

¿La has cagado? No pasa nada. Nadie te va a recordar que tú mataste a esa ancianita en medio de la plaza. Nadie va a echarle la culpa a los protagonistas de los daños colaterales que su pelea contra el monstruo ha causado.

Si quieres que tu historia se perciba como real, las acciones tienen que tener consecuencias reales. ¿Desafías al malvado imperio? El malvado imperio mata a tu familia. O a ti. ¿Mandas a la mierda a otro personaje? Espérate una puñalada trapera cuando más lo necesites.

Incluso las acciones buenas tienen que tener consecuencias reales: Un personaje puede odiar al protagonista por haberle salvado (el coste ha sido demasiado alto, ha tenido que renunciar a muchas cosas, no quería ser salvado). Escoger al mejor miembro para la misión puede hacer que otros posibles candidatos empiecen a guardar rencor al protagonista. Las mentiras se descubren.

quote-choices-determine-character-brandon-mull-38-24-23
“Las elecciones determinan al personaje”

Evita la inevitabilidad (a menos que venga al caso, como pelear contra la propia muerte) y aplica las consecuencias necesarias. Tu historia se sentirá mucho más realista y humana, al igual que tus personajes. Además, creo que nadie me puede negar que ver las consecuencias de los actos de los personajes es algo que nos gusta. Hace que sus decisiones se sientan más auténticas.


Y tú tienes que tomar una decisión. Es posible que ya sepas que daré un taller online de personajes en Ateneo Literario en Octubre. Teniendo en cuenta que quedan un par de días para que empiece, esta es tu última oportunidad para apuntarte. ¡Échale un vistazo!

¡Reto conseguido! ¡Curso de personajes!

rezero-victoryandpuck

Hace unos meses me propuse un tiempo límite para terminar la reescritura y revisión del manuscrito que tenía entre manos, que no era nada más y nada menos que la primera novela que escribí. Ese plazo terminaba ayer, en mi vigesimoprimer cumpleaños.

El castigo que me había impuesto si no lo conseguía era bastante gordo: Subir la novela aquí, estuviera como estuviese. Por suerte, un nanowrimo, constancia y una revisión de estilo y argumental rápida no definitiva han sido suficiente para cumplir mi objetivo.

La novela tiene 290mil palabras, es autoconclusiva y tras una primera revisión (es decir, tras dos reescrituras y otras cuatro revisiones) ya estoy muy orgulloso de ella. Todavía hay que toquetear un poco uno de los capítulos, pero el resto hacen todo lo que quiero que hagan de la forma que quiero que lo hagan.

86036-victory-dance-gif-Despicable-M-EPnS.gif
Así me siento cuando las cosas salen bien

Ahora mismo estoy en una especie de limbo, entre un proyecto y otro. Me tomaré unos días más de descanso antes de ponerme con fuerza con otros proyectos. Ahora solo me falta aprobar una recuperación y ya seré libre para ir a mi bola completamente.

Y otro de los proyectos con los que estoy es el curso de personajes que daré a partir del 1 de Octubre en Ateneo Literario.

Captura.PNG

Echadle un vistazo al enlace y sobre todo al temario, porque está lleno de cosas interesantes y que no encontraréis en ninguna otra parte, os lo aseguro.

Ya por último, si quieres tener un artículo extra al mes, ¿por qué no te suscribes a mi lista de correo? 


Si no llevas mucho tiempo en el blog y esta entrada te ha sabido a poco, puedes echarle un vistazo a esta, que seguro que no te decepcionará: Los 12 mejores posts del primer año del blog. 

¡Nos vemos el lunes!