Top 10 artículos Lecturonauta 2017

Este ha sido el tercer año de Lecturonauta, y creo que con esto se marca el fin del principio para el blog.

Han sido tres años que a lo tonto se han pasado volando. Más de 160 entradas (La leche, ¿cómo es posible que haya publicado tanto?) y entre 6.000 y 11.000 visitas mensuales desde hace ya un año. Sinceramente, no me puedo creer que ya lleve tanto tiempo.

Han pasado muchas cosas en el blog en estos tres años. Al principio hacía reseñas que pronto abandoné para enfocarme en los aspectos más técnicos de la escritura. Los artículos sobre psicología se han convertido en la bandera de esta página, aunque tengan que pasar varios meses entre uno y el siguiente. Al principio escribía sobre errores de escritura típicos al principio de nuestro periplo en las letras, y ahora me centro más en técnicas avanzadas y poco documentadas, aunque nunca he dejado de lado al público más verde en el arte de contar historias.

Creé el blog como plataforma mucho antes de terminar nada. Es más, desde que empecé el blog hasta que saqué Testosterona han pasado dos años. Y creo que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, porque gracias al blog he conocido a gente fantástica, he conseguido acceder a recursos que ni siquiera conocía, he encontrado una forma de ayudar a gente que no sabe muy bien cómo empezar en la escritura (y que estaba tan perdida como yo hace tiempo) y he conseguido que gente genial decida que mis historias merecen la pena el vistazo y mejor aún, no se arrepientan de ello.

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¡Incluso he conseguido la seguridad para plantaros el banner en medio del artículo, en vez de al final! ¡COMPRAD MIS PRODUCTOS!

Incluso he conseguido ganar algo de dinero, entre encargos para análisis de relatos, lecturas beta (¡análisis y betas rapidísimos!) y los (tampoco enormes) beneficios de Testosterona. Que todo este viaje se haya amortizado solo y siga construyendo a día de hoy es una bendición y es más de lo que podía pedir.

Así que en primer lugar quiero agradecerte a ti, por estar leyendo esto. Colectivamente, a todas las personas que leéis Lecturonauta, aunque sea esporádicamente, a todas las personas que cogieron Testosterona con ilusión o recelo y al final decidieron que oye, tampoco está tan mal y a ver para cuando más.

A todas las personas que he conocido gracias al blog, gente que con el tiempo se han convertido en grandes amistades, de las que he aprendido mucho y seguiré aprendiendo, y a las que espero poder aportar mi compañía, comprensión y experiencia durante muchos años más; muchas gracias por estar ahí, por ser geniales. No os rindáis. Sois maravilloses. Podéis hacer la cosa.

Vale, vale, algo de contenido. Toca hacer balance del año y como tal, vamos a ver…

Los 10 mejores posts de Lecturonauta del año 2017

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Los 10 libros que más he disfrutado en 2017

A final de año siempre viene bien recogerse al calorcito de una manta y hacer repaso de lecturas. A mí me gusta mucho hacer tops con los libros que más disfruto cada año, desglosando un poco por qué me han gustado tanto. Recordad siempre que esta es una opinión personal, y que lo mucho que me ha gustado un libro no es un reflejo de la calidad que tiene como obra literaria, ni siquiera refleja la calidad que yo crea que tiene. Es, sencillamente, cuánto los he disfrutado. Y no creáis que hay tanta diferencia entre los puestos. Todos estos libros están muy por encima de la media de lo que he disfrutado leyendo este año, y me dejo algunos que, aunque no los haya disfrutado tanto, creo que son muy buenos (como Barro, de Alicia Pérez Gil).

También este año ha sido un año de reconocer la labor de las autoras para echar poco a poco el machismo que impera en el mundillo de la literatura de género. Aparte del LeoAutorasOctubre, ha habido mucho movimiento para visibilizar a muchas autoras que durante mucho tiempo han estado en la sombra de hombres que lo merecían mucho menos que ellas. Muchos de ellos tan maravillosos como La nave invisible, el premio Ripley de ciencia ficción, los dobletes de Cristina Jurado y Lola Robles en los premios Ignotus… y eso solo lo que tengo más reciente. ¡También tenemos ahora mismo el Esta Navidad Regala Autoras, así que aquí podréis echar un vistazo a libros chachis de mujeres chachis para regalar a la gente a la que quieres!

Así que este año me propuse leer más autoras aún (ya llevaba varios años teniendo un sano 50/50) y estos son los números. De 38 libros, estos son los datos sobre el género de sus autores:

Mujeres Hombres Hombres y mujeres Personas no binarias
21 libros 13 libros 3 libros 1

 

Sin más dilación, ¡empezamos con las menciones especiales! Sigue leyendo

Escribiendo personajes con problemas psicológicos

Un gran artículo con las bases para escribir correctamente personajes con enfermedades mentales. El blog de Nahikari es muy interesante, ¡así que aprovechad para echarle un vistazo de paso!

Nahikari intenta hacerse leer

COnstrucción de personajes_

Después del par de entradas sobre cómo escribir personajes secundarios, os traigo más consejos sobre construcción de personajes. Como alguien que estudia psicología (3,5/4 psicóloga soy ya), que tiene sus propios problemas mentales y que le encanta tocar estos temas en sus relatos, solo era cuestión de tiempo que os trajese una entrada con consideraciones generales sobre cómo construir personajes con problemas psicológicos.

[O al menos cómo no hacerlo]

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¿Cómo escribir una novela? – 1.5 – Elección de la voz narradora

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Índice: ¿Cómo escribir una novela?

La última decisión que hay que tomar antes de ponerse a escribir es muy importante: ¿Quién está narrando esta historia?

Marina Sánchez me preguntó al respecto hace tiempo:

“En cuanto a dudas sobre cómo escribir una novela, una enorme: tengo una idea para una novela bastante coral, ¡y no sé qué hacer con el punto de vista! Todo lo que encuentro por internet dice de hacer como George R.R. Martin y que cada capítulo sea desde el punto de vista de uno de los personajes. Pero es que eso no me vale, porque tengo escenas en las que me interesa reflejar los pensamientos de varios personajes a la vez. Y como todo el mundo dice que el narrador omnisciente está pasado de moda… ¿Podrías ayudarme con eso? Muchas gracias.”

Madre mía, esto sí que es preocupante… ¿por qué internet está lleno de consejos sobre cómo escribir como Martin? (¡Anda quién fue a hablar! Si yo también hice un artículo de hacer los ganchos como Martin…).

La elección sobre la voz narradora no es algo fácil, ya que es algo que define muchísimo la novela que vamos a escribir. La misma escena escrita bajo distintas voces narradoras es muy distinta y puede reflejar tonos distintos de la misma secuencia de eventos. Es evidente que se lee de forma muy distinta un despido laboral, por poner un ejemplo, por parte de la persona despedida que lo mismo pero por parte de quien despide.

Pero al final, la decisión sobre quién y cómo narra la historia que vamos a contar se basa en lo que es más conveniente para esta historia y para nosotres mismes.

¿Qué voz narradora es la que más me conviene a mí?

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¿Cómo escribir una novela? – 1.4 – Planificación y Estructura: La escaleta

Cómo escribir una novela lecturonauta 1.4 la escaleta

Índice: ¿Cómo escribir una novela?

Una vez que tenemos pensada la trama, que sería lo que sucede cronológicamente en la historia, toca pensar cómo vamos a plasmar esa historia en el papel. Porque muchas veces, el orden cronológico y el orden en el que acabamos presentando esos hechos en la novela son distintos.

Esa es la mayor diferencia entre la trama y la estructura de una novela. Y la mejor forma de planificar la estructura de una novela es a través de una herramienta muy famosa llamada “la escaleta”.

Sobre la escaleta se ha escrito mucho y puedo enlazaros a La Maldición del Escritor con su entrada sobre las escaletas. 

Recomiendo que lo leáis primero para saber de qué estamos hablando.

Aquí os espero.

¿Ya? Bien.

L.M. Mateo me preguntó hace tiempo:

Respecto a la escaleta: ¿Detallista o generalista? ¿Qué pasa con el bloqueo a mitad de escaleta?

Y si habéis leído la entrada de La Maldición del Escritor ya sabéis que cada persona hace las escaletas de forma distinta. Sin embargo, cuando todavía no se sabe cuál es nuestra forma de trabajar y de usar escaletas, ¿qué tipo de escaletas están a nuestra disposición y cuáles son sus pros y sus contras?

L (pues hasta en su blog pide que la llamemos L) pregunta si la escaleta debe ser detallista o generalista. Esto es cuestión de preferencia personal, dependiendo de cómo trabajemos mejor y si somos de mapa o de brújula.

Mapa contra brújula

La discusión de escritores de mapa y escritores de brújula está ya bastante tratada en cualquier otra parte. Ambos son términos sobre formas de planificar una historia: Una persona escritora de mapa planifica la historia para tener clara la ruta que recorrer, mientras que una persona de brújula sabe la dirección general en la que va pero no tiene el recorrido claro, deambula siempre en esa dirección.

Por lo general, una persona de brújula no se lleva bien con la escaleta, hasta el punto de que a veces ni la hace. Sigue su instinto y punto, que salga como salga. Luego ya llegará la hora de corregir y reescribir y se arrepentirá un poco de seguir la brújula, pero en muchos casos puede compensar. Si sabes que eres una persona de brújula o no te gusta planificar, yo te recomendaría por lo menos llevar una escaleta más general, en la que resumas en una o dos frases lo que sucede en los capítulos, y sigas tu instinto.

Por lo general, no recomendaría a una persona que quiere dedicarse a escribir en serio que se saltase la escaleta o la descuidase. Pero hay algo que tenemos que dejar claro: La primera novela va a acabar más siendo un hobby que otra cosa. Sí, es un primer paso necesario para luego desarrollar una carrera literaria en el mundo de la novela, pero no puedes esperar que te salga algo de lo que vivir a la primera. Por lo general, la primera novela la acabamos dejando en el cajón porque al principio no sabíamos escribir bien, o la retomamos en el futuro para transformarla con nuestras habilidades actuales.

En cualquiera de los dos casos, no te plantees que la primera novela va a ser algo publicable. No intentes trabajar para conseguirlo, no al menos mientras la escribes. El objetivo es escribir tu primera novela, terminarla, y el resto de cosas ya llegarán.

Si quieres escribir en serio, tu primera novela no la puedes escribir demasiado en serio.

Es como intentar vender tu primer plato en un restaurante cuando estás aprendiendo a cocinar. Quizás esté bueno, no dudo que a veces se pueda hacer, pero no es lo que el cliente quiere. Primero aprendemos a andar antes de aprender a correr.

Y por eso, realmente no importa si haces o no escaleta en tu novela. Por lo general, es mucho más fácil escribir cuanto más detallada es una escaleta, ya que no nos perdemos, pero hay gente que no puede con las escaletas. Si eres una de esas personas, no tienes ni por qué hacer escaleta, aunque sé consciente de que en algún momento podrás perderte por no tenerla.

Ahora, una vez que has decidido hacer escaleta, ¿detallista o generalista? Por lo general, cuanta más información, más sencillo es escribir. Como dice el artículo de La Maldición del Escritor, hay gente (yo incluido) que incluso escribe algunos diálogos en la escaleta. Pero, ¿cuándo es demasiada información?

En una escena de una escaleta detallada, yo incluiría las funciones principales de la escena. “Mostrar cómo funciona el luminol. Poner pista nº2. Mostrar la pelea entre el abogado y la investigadora”. Después, pondría el desarrollo de la escena, de manera muy resumida. “Abogado entra en la casa. Se encuentra a la investigadora investigando. Investigadora le explica cómo funciona el luminol. Se muestra una mancha de sangre con forma de huella. Pelean porque no se ponen de acuerdo de si la huella es humana o no. Abogado sale de la casa preguntándose si su cliente le ha mentido sobre su especie”.

Para mí esto es una escena detallada bastante escueta, que me acabo de inventar al vuelo. Se puede hacer aún más detallada añadiendo pequeños detalles relevantes, como fragmentos de la conversación, sus reacciones y cómo se desarrolla su pelea, etc. Eso ya depende de las necesidades de cada uno.

¿Detallista o generalista? Depende de tus necesidades. A veces, con una generalista tienes suficiente. Cuando no, acudir a la detallista puede desatascar un punto crucial de tu historia.

Ahora, he dicho que la escaleta se diferencia de la trama en el orden cronológico. A veces, nuestras historias sucederán de manera cronológica, pero no siempre es así. Una vez que tengas el resumen de tu trama, queda estructurarlo de la mejor manera posible.

¿Y cuál es esa mejor manera posible? Pues mira, eso depende mucho del tipo de historia que estés contando. En las historias de aventuras, por lo general se sigue la estructura clásica que vimos en el anterior artículo, pero en otro tipo de historias como las de misterio, es indispensable desordenar las escenas para lograr que no se sepa desde el principio cómo el mayordomo acabó con su señor. Aquí no hay mucho que yo pueda hacer, pero haré lo que pueda.

Planificando la novela: La escena.

Uno de los mayores problemas que tengo con muchas historias es que la gente no sabe muy bien eso de dividir las historias en escenas. ¿Qué es una escena? Una escena es un trozo de historia que narra algo relevante para la misma, y nada más. La escena es el elemento mínimo narrativo. Con varias escenas haces un capítulo, con varios capítulos haces un arco, y con varios arcos haces una historia.

Para saber cuáles son las escenas de tu historia, tendrás que cortarla. Haz todos los cortes que puedas en tu resumen. En todos los lugares donde puedas meter un fundido a negro y hacer un salto temporal, haz un corte, hasta que ya no puedas cortar más porque la historia se empieza a hacer demasiado discontinua.

Una vez que ya tengas las escenas pensadas, a la hora de desarrollarlas en la escaleta piensa en cómo va a desarrollarse la escena. En qué orden entran los personajes, cómo interactúan, qué sucede, qué elementos nuevos introduces en esa escena y cómo, cuándo empieza la escena y cuándo termina.

Lo último sería ordenar las escenas para lograr los efectos deseados. Lo más sencillo es seguir un orden cronológico, pero a veces, para revelar información necesaria para el lector, se trastoca este orden a base de Flashbacks y Flashforwards. Es habitual que el prólogo nos muestre una escena que ocurrió en el pasado lejano o incluso en el futuro. También es frecuente que una obra empiece a la mitad de la trama cronológica (lo que se conoce como In media res) y nos vaya revelando el pasado a través de flashbacks. Son unas estructuras u otras, y cada una cumple un propósito específico para sus autores.

Por el contrario, la elipsis consiste en omitir escenas de la trama (ya sea para ocultarlas o para revelarlas más tarde). Ese evento que no se muestra tiene repercusiones que luego veremos en otras escenas, o puede dejarse para el clímax, como la revelación final.

Hablando del clímax, ¿recordáis la estructura en tres actos de la que hablamos en el anterior artículo? Cuando la trama y la estructura de la novela siguen un orden cronológico, normalmente la presentación, nudo y desenlace suceden en ese orden en la misma trama. Sin embargo, cuando la estructura desordena cronológicamente las escenas, es posible que la trama no encaje muy bien en esto de la presentación nudo y desenlace. Sin embargo, para eso está la estructura.

Cuando la estructura no es cronológica, aun así hay que tener en cuenta el orden en el que se leerá la obra. Esa estructura desordenada suele acabar siguiendo la estructura en tres actos. Al principio ponemos a lectores en situación, luego presentamos cómo se desarrollan los conflictos y por último los resolvemos.

¿Pero si está desordenado, cómo es posible que la resolución del conflicto suceda antes que el desarrollo del conflicto? ¿O cómo podemos presentar algo cuando empezamos in media res?

Como narradores hay que poner en situación a lectores al principio, ya sea porque le explicamos cómo funcionan las cosas o porque las hemos escrito de forma que se pueda deducir cómo funcionan, quién es esta gente y qué quieren, cuál es el problema, etc. Esto es independiente de en qué momento de la trama estemos.

El clímax es algo más complicado, ya que en nuestro universo se suelen seguir las leyes de continuidad y las causas preceden a los efectos. Pero cuando el clímax sucede en una escena temprana de la trama, lo importante suele ser la información que se revela. Esa pieza que faltaba del puzle, como quién es el asesino, o un trozo de información que hace que el resto de cosas tengan sentido, como en la película Memento.

O yo que sé, a veces estamos liándola con la continuidad espacio-tiempo. Aquí cada cual con sus cosas.

Venga, ya lo tienes todo. Ponte a escribir tu escaleta, escena a escena. Quiero que te quede todo tan claro que puedas escribir la novela escribiendo las escenas al azar, empezando por el capítulo 5 y pasando al 1 después del 2 y el 7.

Si quieres trabajo extra, busca algo sobre el Arma de Chejov y el Foreshadowing (que al final vienen a ser lo mismo).

Bonus Round:

“¿Y si esta no es mi primera novela, pero quiero escribir bien una desde cero? ¿Qué hago con la escaleta?”

Conviértete en escritore de mapa. Estructura bien tu historia con una escaleta detallada. Si has corregido o reescrito una vez, sabrás la importancia de tener los cabos atados y bien atados. El tiempo extra que dediques en tu escaleta es menos tiempo que pasarás corrigiendo o reescribiendo. Si notas una laguna luego cuando estés escribiendo, revisa la escaleta. Amplíala si te hace falta. Si quieres ser eficiente, la escaleta es tu herramienta principal. Tendrás que aprender a romperla cuando sea necesario, pero que esa ruptura sea la creación de otra nueva que la sustituya.

“¿Y si soy brújula?”

La idea de la escaleta es dejarse la improvisación antes de empezar a escribir. Escribir la historia antes de empezar a escribirla. Si eres brújula, tu primer borrador acaba siendo tu escaleta. Y es mucho más fácil detectar los fallos argumentales en la escaleta que en el primer borrador, ya no digamos corregirlos. Si tienes que eliminar unas cuantas escenas de la escaleta, apenas son palabras. Eliminar esas escenas ya escritas es el horror.

Si eres brújula y no quieres dejar de serlo, puedes resignarte a que tu primer borrador sea tu escaleta y dedicar mucho tiempo a la corrección o la reescritura. Si quieres dejar de ser brújula, mi sugerencia es que adoptes la escaleta y te fuerces a ser mapa. Al principio costará, pero con tiempo ahorrarás mucho esfuerzo perdido de otra forma en escenas que luego modificarás o eliminarás. Si solo quieres escribir una novela más, quizás este esfuerzo de convertirte en mapa no compense. Pero si tienes pensado escribir cinco, seis o veinte más después de esa, quizás la inversión y el esfuerzo merezcan mucho la pena.

“¿Y los escritores híbridos?”

Una mezcla de mapa y brújula. Con el tiempo hibridarás de manera natural según refines tu proceso en base a tu experiencia. Eso es algo que llega solo.

 

Índice: ¿Cómo escribir una novela?


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¿Cómo escribir una novela? – 1.3 – La trama

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Índice: ¿Cómo escribir una novela?

Antes de ponerme a escribir estas entradas, pregunté por ahí que qué les habría gustado saber al principio, cuando empezaron a escribir, y algunas personas incluso me respondieron. Una de ellas fue L. M. Mateo, sobre la planificación de la novela y la escaleta.

¿Cómo se debe planificar una novela? No me refiero a poner tus horas de escritura ni las fechas, no. Me refiero al resto: la creación de los personajes, el argumento, el worldbuilding y demás. ¿Por dónde empiezas? ¿Qué apartados son básicos para el desarrollo y la planificación (mapas, razas…)?

Respecto a los personajes ya hablamos de ello la semana pasada, pero el resto de cosas quedan todavía en el aire.

Una amiga y beta también me preguntó:

Cómo hacer que la trama no sea un truño descolocado y sin sentido, cómo ser coherente.

Así, sin interrogantes ni nada. Exigiendo. Y bien que me parece esta exigencia.

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Alberto Juan Pessenda García y su regla de los 50% en su novela El principio del Origen

Hoy os traigo una colaboración. Alberto contactó conmigo para ver si podía reseñar su nueva obra, El principio del Origen, que acaba de salir ahora mismito en papel.

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Alberto nos va a contar su regla de los cuatro 50% para escribir una historia al cien por cien y venderla también al cien por cien (¡he hecho la matemática, sus cuatro 50% tienen sentido!), justo la que ha usado con esta novela. Sin más dilación, os dejo con su experiencia: Sigue leyendo

Solo he ganado un NaNoWriMo desde hace 4 años y me da un poco igual

Empieza esa época del año para todas las personas que escribimos: Noviembre acecha y la gente susurra… “nano, ¡nano!” Se empiezan a formar los grupitos, la gente sube fotos de sus proyectos y nos hacemos writing buddies.

También es esa época del año en la que los blogs se llenan de consejos para el Nano. Pero este no.

Porque la verdad, a mí el Nano me da un poco igual.

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Naniiiii???!!

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Las 4 formas del sesgo de supervivencia que pueden matar tu carrera literaria – Psicología aplicada a la escritura

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Los seres humanos tenemos fallos porque somos humanos. Pero algunos errores no solo es que sean naturales, es que tenerlos implica que nuestro cerebro está funcionando bien, tal como debe.

Entre estos errores se encuentran los sesgos y los heurísticos.

Los sesgos son una especie concreta de errores a la hora de procesar la información, y los heurísticos son reglas simples de decisión. En ambos casos, estos errores tienen un propósito: Hacernos la vida más cómoda, fácil y soportable reduciendo el estrés de tener que decidir entre varias opciones parecidas o de recabar información fiable sobre algo.

Si bien estos errores son útiles, cuando nos interesa la verdad objetiva para mejorar y hacer las cosas bien son un incordio. Por ejemplo, hay un sesgo que, tras elegir entre dos opciones, nos hace ver solo las cosas buenas de nuestra opción y las malas de lo que no hemos elegido. Esto existe para que luego no nos sintamos mal por tomar una opción que, vista en perspectiva, era la peor de las posibles.

Si queremos mejorar, no podemos permitirnos estas tiritas que nos ponen los sesgos para no dañar nuestro ego, tenemos que conocer a estos enemigos: Sigue leyendo

¿Cómo escribir una novela? – 1.2 – Los personajes

Cómo escribir una novela 1.2

Índice: ¿Cómo escribir una novela?

Los personajes son algo tan amplio que tendré que tratarlos en varios artículos, a lo largo de distintas partes del proceso de escribir la novela. Por el momento todavía no hemos tocado nada sobre la historia que vamos a contar, y yo considero que los personajes es una de las mejores maneras de comenzar.

Pero para toda la gente que prefiere empezar por la historia que quiere contar, le recomiendo que resuma esa idea (por ejemplo, quiero escribir una historia sobre un viaje, aunque personalmente esté harto de historias sobre viajes) y se ponga con los personajes antes de darle demasiadas vueltas. Esto es nada más y nada menos que por una sencilla razón:

Los personajes son los que crean y dirigen la trama. Sigue leyendo